miércoles, 12 de junio de 2013

ASÍ ES DIOS



Un hombre se hallaba en el tejado de su casa durante unas inundaciones y el agua le llegaba a los pies. Poco después, pasó un individuo remando en una canoa y le gritó:

-“¡Oiga! ¿Quiere que le lleve a un sitio más alto?”.

-“No, gracias- replicó el hombre.

Tengo fe en el Señor y Él me salvará”.

Pasó el tiempo, y el agua le llegaba al hombre hasta la cintura. Entonces pasó por

allí una lancha de motor.

-“¿Quiere que le lleve a un sitio más alto?”- gritó el que la llevaba.

-“No, gracias- respondió el hombre.

-“Tengo fe en el Señor y Él me salvará”.

Más tarde, cuando el nivel del agua le llegaba hasta al cuello del individuo, llegó un Wave Runner.

-“¡Cójase de mi mano!”- gritó el operador.

-“Yo le subiré”-

-“No, gracias- dijo el hombre por tercera vez.

-“Tengo fe en el Señor y Él me salvará”-

Desconcertado, el piloto dejó a aquel hombre en el tejado, casi cubierto por las aguas. Después de haber pasado horas allí, el pobre hombre no pudo resistir más, se ahogó y fue a recibir su recompensa. Mientras aguardaba en las puertas del Paraíso, se halló frente al Creador y se quejó de lo ocurrido:

-“Señor- le dijo -yo tenía total fe en que Tú me salvarías y me abandonaste. ¿Por qué?”-

A lo cual le replicó el Señor:

-“¿Qué más quieres? ¡Te mandé dos lanchas y un Wave Runner”.

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