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viernes, 7 de julio de 2017

OSO GRIZZLY



El OSO GRIZZLY es una de las subespecies del oso pardo (Ursus arctos) más grandes del planeta, que suele vivir en las tierras altas del territorio norteamericano.

Es un animal solitario, excepto durante la temporada del desove del salmón, cuando se junta un enorme número de osos en arroyos y zonas costeras para alimentarse.
El oso grizzly es el tercer omnívoro más grande de Norteamérica, después del oso polar y el oso Kodiak. Puede alcanzar pesos de hasta 550 kg, aunque ciertos especímenes de la península de Alaska han llegado a pesar los 680 kg. Miden 1 metro a los hombros al estar postrados sobre sus 4 patas, mientras que al posarse sobre sus patas traseras, alcanzan los 2,4 metros. Como todos los osos pardos, se distingue del oso negro por una gran joroba en su espalda. La joroba se encuentra formada por masa muscular que potencia las patas delanteras del animal y lo ayuda a excavar guaridas rápidamente. Sin embargo, las patas traseras siguen siendo más potentes que las delanteras.
Los músculos de las patas traseras son lo suficientemente fuertes como para que el oso pueda apoyarse únicamente sobre ellas, y hasta le permiten caminar cortas distancias en forma bípeda. Puede alcanzar los 55 kilómetros por hora al correr.
La principal diferencia entre esta y otras subespecies de oso pardo son las garras, que en el oso grizzly son proporcionalmente más grandes que las de otras especies, y una porción de pelo con puntas plateadas en la espalda, característica que le da nombre al animal (grizzly = ‘entrecano’).
Anecdóticamente, cuando el naturalista estadounidense George Ord nombró formalmente al animal en 1815, confundió la palabra ‘grizzly’ con ‘grisly’, que en inglés se refiere a algo ‘repelente’ o ‘terrible’, y lo nombró con el sufijo horribilis.

miércoles, 5 de julio de 2017

CERDO



El CERDO es una subespecie de mamífero artiodáctilo de la familia Suidae. Es un animal doméstico usado en la alimentación humana por muchos pueblos. Su nombre científico es Sus scrofa ssp. Domestica, aunque algunos autores lo denominan Sus domesticus o Sus domestica, reservando Sus scrofa para el jabalí. Su domesticación se inició en el Próximo Oriente hace unos 13 000 años, aunque se produjo un proceso paralelo e independiente de domesticación en China.
Los datos procedentes de los estudios de ADN sobre restos óseos de cerdos neolíticos europeos indican que los primeros cerdos domésticos llegaron a Europa desde el Próximo Oriente. Aun así, parece que, posteriormente, también se produjeron en Europa procesos de domesticación de jabalíes salvajes. Los registros históricos indican que los cerdos domésticos asiáticos fueron introducidos en Europa durante los siglos XVIII y XIX, mezclándose con las razas europeas.
En la actualidad el cerdo doméstico se encuentra en casi todo el mundo. La distinción entre el cerdo silvestre y doméstico es pequeña y en algunas partes del mundo (por ejemplo en Nueva Zelanda) el cerdo doméstico se ha vuelto cimarrón. Los cerdos cimarrones pueden causar daños sustanciales al ecosistema. La familia de los suidos también incluye alrededor de 12 diferentes especies del cerdo silvestre, clasificadas también bajo el género Sus.
El cerdo doméstico adulto tiene un cuerpo pesado y redondeado, hocico comparativamente largo y flexible, patas cortas con pezuñas (cuatro dedos) y una cola corta. La piel, gruesa pero sensible, está cubierta en parte de ásperas cerdas y exhibe una amplia variedad de colores y dibujos. A pesar de su apariencia son animales ágiles, rápidos e inteligentes.
Adaptados mediante selección para la producción de carne, dado que crecen y maduran con rapidez, tienen un período de gestación corto, de unos 114 días, y pueden tener camadas muy numerosas. Son herbívoros en estado salvaje porque tienen una mandíbula preparada para vegetales. En su domesticación son omnívoros y se les da también carne, siempre picada, pero consumen una gran variedad de vegetales y restos orgánicos que contengan proteínas.
Además de la carne, del cerdo también se aprovechan la piel, cuero para hacer maletas, calzado y guantes, y las cerdas para confeccionar cepillos. Son también fuente primaria de grasa comestible saturada, aunque, en la actualidad, se prefieren las razas que producen carne magra. Además, proporcionan materia prima de calidad para la elaboración del jamón.
En libertad los cerdos pueden llegar a vivir de 10 a 15 años 

lunes, 19 de junio de 2017

LIEBRE



Se conoce como LIEBRE a varias especies de la familia Leporidae caracterizadas por la precocidad de las crías, que son capaces de correr y alimentarse por sí mismas desde el momento del nacimiento.
Este animal estaba consagrado a Venus, sin duda que por ser tenido por muy voluptuoso. Lo era asimismo a Baco después que este dios hubo tomado su forma para escapar de la persecución de Penteo, al paso que podría habérsele dedicado también por ser naturalmente uno de los animales que más destruyen la viña.
La carne de liebre fue una de las que estaba prohibido comer a los hebreos y los egipcios, según lo que dice Eliano, se abstenían igualmente de ella. Los griegos y romanos por el contrario, hacían de ella una gran comida, siendo preferida a la de todos los otros cuadrúpedos.
Tenían una especie de parques que llamaban leporaria era donde las criaban y engordaban. Creían estos, sin saber en qué lo fundaban, que el que comía liebre adquiría ciertos rasgos de hermosura que conservaba por nueve días. De aquí, salió el proverbio: no come liebre que aplicaban al hombre feo y por esta razón Alejandro Severo tenía dispuesto que todos los días se le sirviera una liebre.
Este animal era uno de los atributos del otoño y del invierno. Asimismo era el emblema del miedo y de la timidez. Entre los egipcios lo era también de la vigilancia y del oído, por suponer que duerme con los ojos abiertos y tiene un oído muy fino.

domingo, 11 de junio de 2017

LASSIE



LASSIE (pronunciado Lasi) es un personaje de ficción que se empleó durante años en películas, series de televisión y libros de aventuras: se trata de una perra collie de la que se diría con el tiempo que era "la perra más famosa del mundo".
El personaje de Lassie fue ideado por el autor británico Eric Knight en el cuento Lassie: vuelve a casa (Lassie Come Home), publicado en 1938 en el periódico The Saturday Evening Post, y del que se haría una novela en 1940.
Esta novela fue adaptada al cine en 1943 con el mismo título, Lassie Come Home, con Roddy McDowall como estrella y con el talentoso perro Pal, que seria la primera Lassie. A partir de entonces se han hecho numerosas secuelas cinematográficas y series de televisión en las que el personaje se ha ido desarrollando y para e que se han empleado varios perros de raza collie. Pal caracterizó a Lassie durante otras seis producciones de la MGM hasta 1951; se puede citar El coraje de Lassie, que contó con una niña prodigio de futuro prometedor: Elizabeth Taylor. Rudd Weatherwax, el propietario y entrenador de Pal, adquirió los derechos del nombre y la marca registrada de Lassie, y empezó aparecer en rodeos, presentaciones y eventos similares en los Estados Unidos a comienzos de los años 50.
En 1954 se inició la galardonada serie de televisión de la CBS Lassie, ganadora del premio Emmy y en la que, durante los siguientes 19 años, una sucesión de sucesoras de Pal aparecerían encarnando a personaje canino. Este personaje ha aparecido en libros, radio, televisión, cine, juguetes, historietas, series animadas, juegos y en otros medios. Como dato anecdótico, está que los descendientes de la perra "Pal" aún hoy en día continúan dándole vida a Lassie, siendo actualmente la que lo hace un cachorro de la décima generación.

sábado, 27 de mayo de 2017

MUSARAÑA



Los sorícidos, conocidos vulgarmente como musarañas o musgaños, son una familia de mamíferos placentarios del orden Soricomorpha. Son animales de pequeño tamaño que se encuentran en casi todo el mundo. Se caracterizan por sus pequeños ojos y un largo hocico con bigotes muy sensibles. Son parecidos a un ratón pero no son roedores sino que están emparentados con los topos, aunque recientemente se ha sugerido que tienen una relación genética más próxima con los erizos.
Todas las musarañas son comparativamente pequeñas, varias apenas alcanzan el tamaño de un ratón. La especie más grande de este grupo es la musaraña casera (Suncus murinus) de Asia tropical, la cual tiene cerca de 15 cm de largo y un peso cercano a los 100 gramos; por otra parte la musaraña etrusca (Suncus etruscus) la cual tiene entre 3,5 y 5 cm  y 1,8 a 3 g, puede ser el mamífero más pequeño que existe.
Son los mamíferos más activos que existen. Cazan su alimento tanto de día como de noche. Muchas de las especies, en especial las europeas comen su propio peso en insectos diariamente, y pueden llegar a morir si pasan más de cuatro horas sin comer, por eso se alimentan cada 2 ó 3 horas y viven en lugares donde el alimento abunda. Su alimento se basa en invertebrados, y a veces pueden aprovechar carroña y pueden llegar a cazar y comer pequeños vertebrados tales como ratones de campo, lagartijas e incluso (siendo casos excepcionales) ratas.
Se defienden de sus depredadores mediante unas glándulas odoríferas que producen un olor desagradable que les hace un plato poco atractivo para animales con buen olfato como perros y mapaches, aunque son depredadas principalmente por las aves que tienen un sentido del olfato débil, como las lechuzas o las aves rapaces. Algunas especies de musaraña tienen saliva venenosa que usan para paralizar presas pequeñas como insectos y lombrices, al igual que los topos.
Aunque las hay semiacuáticas, la mayoría de las 264 especies de musarañas son terrestres. Prefieren los lugares con cierta humedad, así como los terrenos pedregosos con abundante vegetación. Están presentes en bosques de hoja caduca, límites de campos de cultivo y charcas, bordes de caminos, graneros, pastizales con hierba cortada, campos desiertos, etc.
Excavan sus madrigueras que tapizan con vegetación y tiene allí sus crías, unas seis por parto, las cuales nacen sin pelo. La gestación tiene una duración de entre 27 y 33 días, normalmente menos de 30. Su vida es breve, de apenas un año, siendo los mamíferos con menor longevidad, aunque en cautiverio puede vivir hasta cuatro años.

miércoles, 10 de mayo de 2017

CAMELLO



El CAMELLO es un género de mamíferos artiodáctilos de la familia Camelidae que incluye a las tres especies vivientes de la familia originarias del Viejo Mundo, que son denominadas popularmente como camellos y dromedarios.
Son animales ungulados nativos de zonas secas y desérticas de Asia.
Por lo general, los camellos tienen un carácter pasivo. Pero, para su defensa, suelen utilizar las patadas o lanzan saliva, que produce ardor en contacto con los ojos.
Se les emplea normalmente como animales de carga, aunque también se aprovecha su piel, leche y carne. Puede ingerir 180 litros de agua de una sola vez y avanzar sin volver a tomar agua durante más de 10 días. Tradicionalmente, la leche de las hembras ayudó a sobrevivir al hombre durante viajes largos por el desierto. El pelo del camello puede hilarse para hacer vestidos y sogas. Con la piel se confeccionan sandalias y cantimploras, y el estiércol es útil como combustible para cocinar.
En el norte de África existen "dromedarios danzantes" y de competición, que divierten al público durante la fiesta conocida como "el día del camello". También son empleados para transportar turistas por el desierto.
Durante las últimas décadas, los camellos han recuperado el reconocimiento por su potencial producción de comida en zonas áridas y semiáridas de Sudán. Después de haber sido destituidos por ineconómicos por el gobierno de Sudán, su papel vital en el soporte de poblaciones humanas en algunas de las áreas más pobres y azotadas por la sequía del mundo ha sido ahora reconocido. La devastadora sequía de África entre 1984 y 1985 demostró que la posesión de camellos podía dar a los pastores una excelente oportunidad de sobrevivir. Mientras todos los rebaños de ovejas y cabras sucumbían a las áridas condiciones, la población de camellos sobrevivió relativamente ilesa. Por consiguiente, algunos grupos de pastores con profundas raíces en la ganadería, como los samburu del norte de Kenia, empezaron a adquirir camellos, un hecho que atrajo la atención de agencias de desarrollo y organizaciones internacionales.

Se han hecho intentos de utilizar los camellos como caballería y monturas de dragón y como animales de carga en lugar de caballos o mulas. Los camellos han sido usados militarmente, sobre todo, por su habilidad para asustar caballos en recintos cerrados, una cualidad usada por los aqueménides persas cuando luchaban contra Lidia. Además, los persas solían usar los camellos como trenes de avituallamiento para transportar armas y equipo. Los caballos aborrecen el olor de los camellos que están cerca, incluso haciéndose difíciles de controlar. El ejército de los Estados Unidos tuvo una unidad de camellos desplegada en California en el siglo XIX, y los establos de ladrillos todavía pueden verse en el arsenal de Benicia, ahora convertido en estudio de artistas y artesanos. Los camellos se han usado en guerras por toda África; hasta el Imperio Romano de Oriente usó tropas auxiliares conocidas como Dromedaria, reclutadas en las provincias del desierto. Durante la Guerra Civil Americana, los camellos fueron usados en una etapa experimental, pero no llegó lejos.


lunes, 8 de mayo de 2017

CEBRA



Se conocen como CEBRA a tres especies del género Equus propias de África Equus grevyi, Equus quagga y Equus zebra— cuya característica más distintiva es su color a base de rayas blancas y negras. Al mismo género que pertenecen también los caballos y los asnos.
La palabra «cebra» no representa una entidad desde el punto de vista evolutivo, sino es una agrupación artificial de tres especies que tienen en común la coloración a rayas blancas y negras, que no es un carácter derivado, sino primitivo. Las rayas aparecen también en mayor o menor medida en las patas y el lomo de asnos y caballos salvajes, y se manifiestan más fuertemente en los híbridos, como es el caso de las mulas, evidenciando que la presencia de rayas es un carácter antiguo dentro del género Equus, y no uno derivado propio de un subgrupo dentro de éste. Las cebras, simplemente, han ido un paso más allá en el desarrollo de unas rayas que ya poseían, mientras que los caballos y los asnos han tendido a perderlas o, al menos, a enmascararlas.
Aunque la taxonomía de las cebras sigue siendo dudosa, ciertos estudios, como el de Debra K. Bennett (publicado bajo el expresivo título «Las rayas no hacen a la cebra»), indican que la cebra de planicie y la de Grevy son especies hermanas, pero que la cebra de montaña está más emparentada con el caballo que con estas.[cita requerida]2 3 Dentro de los équidos actuales, el grupo tradicional formado por el asno africano y el asiático sería el único con una historia evolutiva detrás que lo respalde. Las cebras son más pequeñas que su pariente el caballo y muy parecidas en aspecto y en hábitos a los asnos salvajes.
Las cebras son uno de los animales más conocidos de África, donde habitan en una variedad de ecosistemas, como llanuras de hierba, sabanas, regiones boscosas o con arbustos, montañas y cerros costeros. Son especialmente célebres por sus características rayas negras y blancas, que no sólo varían entre especies sino también de un individuo al otro, y por su crinera erecta. A diferencia de sus parientes más cercanos, los caballos y los asnos, las cebras nunca han sido realmente domesticadas.
A excepción de algunas poblaciones de cebra común que habitan en el centro de Kenia, las cebras viven únicamente en la mitad sur del continente africano. Aunque las regiones de dos especies diferentes pueden solaparse, no se cruzan debido al diferente número de cromosomas; las cebras de Grevy tienen cuarenta y seis, las cebras comunes cuarenta y cuatro y las cebras de montaña treinta y dos.

miércoles, 3 de mayo de 2017

DROMEDARIO



El DROMEDARIO o camello arábigo es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Camelidae. Es similar al camello bactriano, del que se diferencia por su pelaje generalmente más corto, cuerpo menos robusto y presencia de una joroba en lugar de dos. 

Como su primo asiático, es un tilópodo sin cuernos, con los orificios nasales formando aberturas oblicuas, el labio superior dividido y movible por separado y extensible, con pezuñas, el abdomen elevado y patas largas y delgadas. Su anatomía muestra todo tipo de adaptaciones a la vida en los desiertos cálidos y arenosos donde vive: las rodillas y tobillos tienen callosidades que las hacen más resistentes al ardor de la arena cuando se sientan, sus pestañas largas y finas mantienen los ojos a salvo de que les entre arena, y en la joroba mantienen un depósito de grasa del que pueden nutrirse e incluso generar agua si es necesario. Su capacidad de resistencia ante la deshidratación los ha hecho unos animales muy valiosos en el desierto. El dromedario puede llegar a beber hasta 150 litros de agua en muy poco tiempo.
Los dromedarios son originarios de la península arábiga, aunque han sido introducidos por el hombre en multitud de lugares, y no son raros los casos en que estos animales han escapado y formado poblaciones semisalvajes. A modo de ejemplo se pueden citar los camellos del Sáhara, introducidos por primera vez en la época romana, y los de Australia, que llegaron allí durante las exploraciones inglesas del siglo XVIII, a partir de ejemplares transportados desde las Islas Canarias. El uso de este animal como motor de trabajo en las tareas agrícolas ha sido común en dicho archipiélago hasta la reciente industrialización, generándose términos propios como güelfo, para definir a la cría del dromedario.
En la Dinastía VI de Egipto está datado un grabado de Asuán, con la imagen de un dromedario y su jinete, desmintiendo la llegada de este animal al desierto del Sáhara, procedente de Oriente, en época cristiana.
Se preservan numerosas referencias literarias, epigráficas y papirológicas de la presencia de los dromedarios en los ejércitos romanos, y se estima que la primera unidad que contó con ellos se formó en época del emperador Trajano, aunque los propios romanos conocían su uso por parte de aliados y enemigos desde hacía mucho tiempo.

jueves, 6 de abril de 2017

HIENA



A pesar de parecerse a perros y gatos, las tres especies de hienas y el lobo de tierra pertenecen a su propia familia, separada y única, llamada Hyaenidae.
La más conocida es la hiena manchada, también conocida como la hiena que ríe debido al inusual y misterioso sonido que hace. Después del león africano, la hiena manchada es el carnívoro más grande de África, pesando hasta 180 libras y midiendo 30 pulgadas hasta el hombro. Las hienas son animales complicados, inteligentes y altamente sociales, con una reputación realmente horrible.

Durante siglos, era creído por los antiguos que las hienas poseían las almas de los condenados atrapadas dentro de ellas, y cuando un clan estaba de caza, el llamado y los gritos que se hacen las unas a las otras, ciertamente suenan como demonios.
Además, hienas manchadas hembras tienen genitales inusuales, que exteriormente se parecen a los de un macho. Esto choca con muchas culturas modernas, que lo ven como una señal de anarquía o la obra del diablo.
Y, por supuesto, hienas han sido durante mucho tiempo consideradas carroñeros, oportunistas y ladrones, pero en realidad son hábiles cazadores y los clanes se organizan para derribar presas tan grandes como una cebra. La mayoría de los clanes cazan y matan la mayoría de lo que comen, pero, al igual que todos los animales de las llanuras africanas, también robarán la presa de otros depredadores si tienen la oportunidad de hacerlo.
A pesar de que zoológicamente se clasifican en su propia familia, las hienas comparten características con felinos y caninos. Al igual que los perros, cazan cansando a sus presas y agarrándolas con sus bocas, y no con sus patas. Pero, al igual que los felinos, se acicalan a menudo y marcan con olor su territorio.
Una característica única de las hienas son sus sorprendentemente aplastantes dientes. Posee unos cortos pero poderosos caninos en parte delantera de la mandíbula, sin embargo, es en la parte posterior de la mandíbula donde pueden ejercer la mayor fuerza, poseen enormes muelas carniceras, que pulverizan la totalidad de los esqueletos de presas tan grandes como un Ñu. Por lo tanto el material óseo que consumen las hienas, hace que sus excrementos tengan un color blanco tiza.

En lo social, la hiena manchada vive en una sociedad matriarcal, bastante rara en el mundo de los mamíferos. Las hembras son más grandes, más musculosas y definitivamente más agresivas que los machos. La clasificación de sexo masculino más alta en el clan está generalmente subordinada a la clasificación femenina más baja. Estos clanes o grupos son groseros, bulliciosos y altamente sociales.
Cuanto mayor sea la hiena, más dañadas tendrá sus orejas. ¿Por qué? Debido a que a pesar de que son muy unidas y muy dependientes unas de otras, los miembros de un clan de hienas pasan mucho tiempo demostrando su dominancia y mordiéndose entre sí.
Las hienas hembras en realidad tienen más testosterona que los machos, y pueden ser aproximadamente un 30% mayores en tamaño, y significativamente más musculares. ¿Por qué pasa esto? Los científicos no se han puesto de acuerdo, pero la hiena es una especie muy exitosa que se ha adaptado a muchas situaciones lo largo de miles de años.

En el antiguo Egipto, las hienas manchadas fueron cazadas por su carne, de vez en cuando eran mantenidas como mascotas. Más recientemente, los seres humanos hemos invadido más y más en su mundo, y las hienas han aprendido habilidades para esquivar el tráfico humano y encontrar carroña en los basureros humanos.
En la sabana, las hienas centran sus vidas en torno a un territorio determinado, bien marcado por las “letrinas” de la comunidad, donde todo el clan dejará montones de heces de color tiza.

Las hienas tienen dientes y 
mandíbulas tan poderosas que pueden comerse cada pulgada de un cadáver, incluyendo los huesos Cuando los huesos se digieren, los excrementos de las hienas toman un color blanquecino muy característico, por lo que montones de caca blanca significa “esta tierra es nuestra”.


lunes, 16 de enero de 2017

OVEJA



La OVEJA es un mamífero cuadrúpedo ungulado doméstico, usado como ganado. Como todos los rumiantes, las ovejas son artiodáctilos, o animales con pezuñas. A pesar de que el término «oveja» se aplica a muchas especies del género Ovis, por lo general hace referencia a la subespecie doméstica de Ovis orientalis.
Posiblemente desciendan del muflón salvaje de Europa y Asia, y fueron uno de los primeros animales en ser domesticados para fines agrícolas, criadas principalmente por su lana, carne y leche. La lana de oveja es la fibra animal más utilizada y por lo general se recoge mediante esquila. Su carne recibe el nombre de carne de cordero cuando es de un animal joven y de ovino mayor o carnero cuando proviene de animales de más de un año. También se crían como organismo modelo para la investigación científica.
La cría de ovejas se practica en casi todo el mundo y ha sido fundamental para muchas civilizaciones. En 2014 la FAO reflejaba la existencia de más de 1200 millones de cabezas en todo el mundo, con China como mayor productor, con más de 200 millones (un 1.7 % del total), seguida por Australia con 72 y la India con 63 millones de cabezas.
Como animal clave en la historia de la ganadería, las ovejas están profundamente arraigadas en la cultura humana y aparecen representadas tanto en el lenguaje moderno como en la simbología. Como ganado, se asocian generalmente con imágenes pastoriles y arcadianas.
Aparecen en muchos mitos —como el del vellocino de oro— y en las grandes religiones, especialmente en las abrahámicas. Tanto en los ritos religiosos antiguos como en los modernos, se han utilizado como animales de sacrificio.
Linneo clasificó a las ovejas domésticas en 1758 en la especie Ovis aries. Aunque posteriormente se demostró que las ovejas domésticas actuales y su antepasado silvestre: el muflón oriental (Ovis orientalis) pertenecían a una misma especie y debía asignárseles un único nombre científico, la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica determinó en 2003 en la opinión 2027 que las ovejas, al igual que otras 17 especies domésticas, debían nombrarse como su variedad salvaje, Ovis orientalis, para evitar la paradoja de que los linajes anteriores, los silvestres, fueran nombrados como subespecies de sus descendientes. Por lo tanto el nombre específico que prevalece para las ovejas y muflones es Ovis orientalis, quedando el término aries como nombre trinomial que designa a la subespecie doméstica (aun cuando generalmente en casos como este se aplicaría el "principio de prioridad" que establece que debe permanecer como nombre específico el primero en haber sido registrado, siendo aries el más antiguo).
Las tres palabras que componen su nombre científico provienen del latín: ovis, oveja; orientalis, procedente de Oriente; y aries -ĕtis, literalmente 'carnero'.
Su nombre común, oveja, proviene del latín ovicŭla, diminutivo de ovis, al igual que el adjetivo referido a este ganado: ovino. El sustantivo femenino oveja se utiliza para referirse tanto a la hembra como en genérico para ambos géneros de la especie, y carnero (del latín [agnus] carnarius '[cordero] de carne') para el macho, aunque en ocasiones para referirse también a la especie.
El léxico en español relativo a la especie y a su ganadería es muy extenso, con numerosas variantes dependiendo del país, la región o incluso a nivel local. El Diccionario de la lengua española recoge muchos términos, tanto comunes a la ganadería en general como específicos de esta especie, como badana (piel curtida de oveja o carnero), borrego (cordero de uno o dos años), borro (cordero que pasa de un año y no llega a dos), ciclán (borrego o primal cuyos testículos están en el vientre y no salen al exterior), cordero (para referirse a las crías), morionda (hembra en celo), mardano (carnero padre), ovejo (en algunos países sudamericanos, oveja macho), marueco/morueco (carnero padre o utilizado para la reproducción), pécora (res de ganado lanar), primala (oveja que tiene más de un año y no llega a dos), ternasco (en Aragón, cordero que aún no ha pastado), vedija (mechón de lana o pelo enredado), vellón (lana de oveja esquilada) o zalea (cuero curtido que conserva la lana), por ejemplo.
Linneo clasificó a las ovejas domésticas en 1758 en la especie Ovis aries. Aunque posteriormente se demostró que las ovejas domésticas actuales y su antepasado silvestre: el muflón oriental (Ovis orientalis) pertenecían a una misma especie y debía asignárseles un único nombre científico, la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica determinó en 2003 en la opinión 2027 que las ovejas, al igual que otras 17 especies domésticas, debían nombrarse como su variedad salvaje, Ovis orientalis, para evitar la paradoja de que los linajes anteriores, los silvestres, fueran nombrados como subespecies de sus descendientes. Por lo tanto el nombre específico que prevalece para las ovejas y muflones es Ovis orientalis, quedando el término aries como nombre trinomial que designa a la subespecie doméstica (aun cuando generalmente en casos como este se aplicaría el "principio de prioridad" que establece que debe permanecer como nombre específico el primero en haber sido registrado, siendo aries el más antiguo).
Las tres palabras que componen su nombre científico provienen del latín: ovis, oveja; orientalis, procedente de Oriente; y aries -ĕtis, literalmente 'carnero'.
Su nombre común, oveja, proviene del latín ovicŭla, diminutivo de ovis, al igual que el adjetivo referido a este ganado: ovino. El sustantivo femenino oveja se utiliza para referirse tanto a la hembra como en genérico para ambos géneros de la especie, y carnero (del latín [agnus] carnarius '[cordero] de carne') para el macho, aunque en ocasiones para referirse también a la especie.
El léxico en español relativo a la especie y a su ganadería es muy extenso, con numerosas variantes dependiendo del país, la región o incluso a nivel local. El Diccionario de la lengua española recoge muchos términos, tanto comunes a la ganadería en general como específicos de esta especie, como badana (piel curtida de oveja o carnero), borrego (cordero de uno o dos años), borro (cordero que pasa de un año y no llega a dos), ciclán (borrego o primal cuyos testículos están en el vientre y no salen al exterior), cordero (para referirse a las crías), morionda (hembra en celo), mardano (carnero padre), ovejo (en algunos países sudamericanos, oveja macho), marueco/morueco (carnero padre o utilizado para la reproducción), pécora (res de ganado lanar), primala (oveja que tiene más de un año y no llega a dos), ternasco (en Aragón, cordero que aún no ha pastado), vedija (mechón de lana o pelo enredado), vellón (lana de oveja esquilada) o zalea (cuero curtido que conserva la lana), por ejemplo.
Las ovejas son unos rumiantes de tamaño relativamente pequeño, generalmente con un pelo rizado que recibe el nombre de lana y a menudo con cuernos laterales en forma de espiral. Las ovejas domésticas se diferencian de sus antepasados y sus parientes salvajes en varios aspectos, habiéndose convertido en una especie neoténica como resultado de la crianza selectiva realizada por los seres humanos. Algunas razas primitivas todavía conservan algunas de las características de sus parientes salvajes, como las colas cortas. Según la raza, las ovejas pueden no tener cuernos, tenerlos ambos sexos, o solo los machos. La mayoría de las razas con cuernos tienen solo un par, pero algunas pueden tener varios.
Otra característica distintiva de las ovejas domésticas respecto a los ovinos salvajes es su gran variedad de coloración. Las ovejas salvajes por lo general solo se encuentran en tonos marrones y con variaciones extremadamente limitadas. En cambio la gama de coloración en las domésticas va desde un blanco puro hasta un marrón chocolate oscuro e incluso a manchas. La selección por parte de los humanos en favor de la lana blanca, que puede teñirse fácilmente, se realizó en los inicios de su domesticación y como la lana blanca es un rasgo dominante se extendió rápidamente. A pesar de ello, muchas razas modernas son de colores distintos al blanco, e incluso pueden aparecer como un rasgo recesivo en rebaños blancos. Si bien la lana blanca es conveniente para los grandes mercados comerciales, hay un nicho de mercado para la de color, sobre todo para hilado artesanal. La naturaleza de la lana varía dependiendo de las razas, desde densa y muy ondulada, a larga y fina, con variaciones de tipo y calidad incluso entre miembros de la misma manada.
Su altura y peso varían dependiendo de la raza. El ritmo de crecimiento y su peso adulto es un rasgo hereditario y a menudo se seleccionan en la cría.19 Las hembras suelen pesar entre 45 y 100 kg y los machos entre 45 y 160 kg.20 Su dentición temporaria o de leche está formada por 20 dientes y la de adulto por 32. La adulta está formada por 12 molares, 12 premolares y 8 dientes frontales, pero hay cierto desacuerdo en cuanto a si son 8 incisivos o 6 incisivos y 2 caninos con forma de incisivos, con lo que su fórmula dentaria sería {\displaystyle {\tfrac {0.0.3.3}{4.0.3.3}}} o {\displaystyle {\tfrac {0.0.3.3}{3.1.3.3}}}Al igual que otros rumiantes, sus dientes frontales se encuentran en el maxilar inferior y muerden contra una formación cartilaginosa sin dientes en el maxilar superior denominada rodete dentario, que utilizan para arrancar vegetales mientras los dientes traseros los muelen antes de tragar. Hay una gran separación entre los dientes frontales y los premolares. Durante el proceso de cambio de dentición de leche a permanente es posible determinar la edad de una oveja a partir de sus dientes frontales, pues aproximadamente cada año le nacen un par de incisivos, hasta los cuatro o cuatro años y medio, cuando ya completan su dentición. A medida que envejecen sus dientes frontales comienzan a desgastarse, lo que dificulta su alimentación y repercute en su salud y productividad. Por esta razón, el declive de las ovejas domésticas que pastan en prados suele comenzar a partir de los cuatro años, con una esperanza de vida media de entre diez y doce años, aunque algunas pueden llegar a vivir hasta veinte.