viernes, 30 de enero de 2015

LA PEQUEÑA LULÚ



LA PEQUEÑA LULÚ es un personaje de historietas, creado en1935 por Marjorie Henderson Buell, conocida como "Marge", y posteriormente adaptado a dibujos animados.
Empezó siendo una viñeta gráfica, pero sus historias fueron publicadas en una revista semanal desde 1945, cuando obtuvo su propia historieta en los Estados Unidos, cortesía del dibujante John Stanley, que retomó a Lulú, la rediseñó en parte y la adaptó a historieta larga luego de que Marge optara por hacer un humor más adulto en sus tiras cómicas.

Su primera adaptación en los dibujos animados fue en 1943, y corrió por cuenta de la compañía Famous Studios, que realizaba caricaturas para la empresa cinematográfica Paramount Pictures. Esta serie de cortos animados para cine, estaba basada en las tiras de Marge.

Años más tarde, en 1976, Lulú y sus amigos aparecieron en la serie animada en versión Anime Little Lulu to Chicchai Nakama, realizada por Nippon Animation Studios y relanzada en Estados Unidos por Ziv International. Esta es la primera adaptación de "La Pequeña Lulú" realizada netamente para la televisión; muy popular sobre todo en Latinoamérica, ya que el tema principal fue interpretado por el chileno Memo Aguirre, más y mejor conocido como el "Capitán Memo" de hecho esta versión japonesa es la primera versión oficial para televisión en casi todo el mundo.

Lulú Mota: de 10 Años La protagonista. Es una niña peinada con bucles, muy simpática, aunque a veces muy traviesa, tiene una personalidad alegre y dinámica, además de tener un cierto grado de sentido común. Sus padres insisten en que aprenda a tocar el piano.

Tobi Tapia: de 10 Años Niño gordo con sombrero de marinero, es el líder del grupo de niños que tiene en su club, cuyo lema está escrito en la pared exterior de madera: No se admiten mujeres. Sin embargo, Tobi y Lulú se ayudan en ciertos momentos y, de hecho, pueden considerarse amigos, aunque hay ocasiones en que son grandes enemigos. A Tobi le gusta Gloria, pero se cree que está más enamorado de Lulú, aunque nunca lo vaya a admitir. Sus papás lo obligan a estudiar el violín. En ocasiones asume una actitud detectivesca para resolver pequeños embrollos en la casa de Lulú, llamándose a sí mismo "La Araña", de donde viene la frase popular "Este es un caso para La Araña"; por lo general, aunque no siempre, al final el responsable suele ser el papá de Lulú, a quien considera en esta faceta "el enemigo público número uno".

ESTEREOTOMÍA



La ESTEREOTOMÍA de estéreo-sólido, del griego stereos- y tomía -corte, del griego temno, es una rama de la cantería que estudia el modo en que pueden tallarse, partirse y aprovecharse las rocas extraídas de la cantera en arreglo a su colocación específica en obras de arquitectura e ingeniería; la RAE la define como Arte de cortar piedras y maderas. La mayoría de las publicaciones sobre estereotomía se refieren a la piedra, pero también existe la estereotomía de la madera, que trata del diseño y colocación de las piezas en sistemas constructivos de madera, como por ejemplo el balloon frame, estando por ello fuera de la cantería. Algunos autores, además, quizá como consecuencia del aún algo incomprendido modo de trabajar del hierro en el XIX, han tomado el diseño de las piezas de este material como parte del arte y la ciencia de la estereotomía; es por ejemplo el caso del ingeniero decimonónico Eduardo Mojados. A pesar de su campo de aplicación histórico, si el concepto se abstrae al diseño de unas piezas, la ciencia abarca cualquier material.
La palabra estereotomía aparece como tal en el siglo XVIII en Francia y en el siglo XIX en España. Las técnicas de estereotomía fueron muy utilizadas en ambos países, y se conocieron desde el Medievo como montea. Mientras que la estereotomía es teórica y trata el diseño, por lo que se puede englobar dentro de la geometría descriptiva, su aplicación práctica se conoce como tomotecnia.
La popularidad de los canteros durante la Edad Media europea, que desarrollan la estereotomía en la construcción de las grandes catedrales, terminó por germinar en diversos tratados en el Renacimiento. Los primeros, como el de Serlio, englobaban la estereotomía únicamente dentro de la arquitectura y definían geométricamente elementos arquitectónicos como ventanas, arcos y trompas. Caso destacado de esta tradición es el Compendio de arquitectura y simetría de los templos conforme a la medida del cuerpo humano con algunas demostraciones de geometría, Rodrigo Gil de Hontañón, 1681. En España, en el siglo XVI, comienzan a aparecer tratados más específicos, que detallan las formas de cada pieza con mayor atención. Reciben el nombre de cortes de cantería o arte de montea; es decir, tratan la estereotomía. Los citados los escribían arquitectos y maestros de obra para sus aprendices, sin estar en principio destinados a su publicación; es más, se mantenían en secreto. Eran de índole eminentemente gráfica, de manera que contenían una serie de láminas con cálculos geométricos para la talla y la colocación de las piezas.
La aparición de nuevas técnicas de construcción y nuevos materiales: acero, hormigón, vidrio laminado a partir de la Revolución industrial, terminaron con la seriedad de sus estudios; sin embargo, siguió utilizándose y fue materia obligada en las escuelas de arquitectura europeas hasta bien entrado el siglo XX, y lo sigue siendo en los módulos de cantería. Los últimos tratados -fuera de reproducciones modernas del ámbito de la historia de la construcción- datan de finales del XIX y la primera década del XX. Hasta ese momento el cuidado del diseño de las piezas constructivas, en especial de la piedra en España, era muy popular hasta acabado el siglo XVIII.
Los tratados descritos detallan, por ejemplo, la ejecución de arcos, bóvedas y aparejos, mostrando la geometría precisa que cada pieza ha de tener para encajar en ellos. En el caso de la madera, que forma sistemas adintelados y no abovedados, los tratados especifican las muescas necesarias para la unión de las piezas y sus modos de unión. 
Escribe sobre este material Antonio Rovira y Rabassa en 1900 La madera y su estereotomía, así como sobre el hierro, el mismo año El hierro, sus cortes y enlaces.

jueves, 29 de enero de 2015

BIBLIOTECA



Una BIBLIOTECA puede definirse, desde un punto de vista estrictamente etimológico, como el lugar donde se guardan libros, sin embargo en la actualidad esta concepción se ha visto hace tiempo superada para pasar a referirse tanto a las colecciones bibliográficas y audiovisuales como a las instituciones que las crean y las ponen en servicio para satisfacer las necesidades de los usuarios.

Desde 1997 se viene celebrando el 24 de octubre el Día de la biblioteca.

La palabra "biblioteca" proviene del latín bibliothēca, que a su vez deriva del griego βιβλιοθήκη 'bibliothēke', la cual está compuesta por βιβλίον 'biblíon' «libro» y 'théke' «armario, caja». Es decir, hacía referencia al lugar donde los libros eran guardados. Inicialmente, estos libros eran rollos de papiro; ya que era el formato librario más común en esa actualidad.

En sus orígenes tuvieron una naturaleza más propia de lo que hoy se considera un archivo que de una biblioteca. Nacieron en los templos de las ciudades mesopotámicas, donde tuvieron en principio una función conservadora, de registro de hechos ligados a la actividad religiosa, política, económica y administrativa, al servicio de una casta de escribas y sacerdotes. Los documentos se escribían en escritura cuneiforme entablillas de barro, un soporte basto y pesado, pero que ha garantizado su conservación. Destacaron especialmente las bibliotecas-archivo de Mari, Lagash y Ebla, así como la del rey asirio Assurbanipal.

En el Antiguo Egipto existieron dos clases de instituciones: Casas de los Libros, que hacían las veces de archivos para la documentación administrativa y Casas de la Vida, que eran centros de estudios para los escribas y que poseyeron colecciones de las que se podía hacer copias. La escritura, en sus diversas formas, jeroglífica, hierática o demótica, se recogía en rollos de papiro.

En la antigua Grecia el libro y las bibliotecas alcanzaron un gran desarrollo. Las bibliotecas adoptaron formas que pueden considerarse como antecedentes de las actuales. La escritura griega, derivada del alifato semítico, permitió generalizar en cierta forma el acceso a la lectura y al libro y que aparecieran, por primera vez, bibliotecas desvinculadas de los templos. El periodo helenístico fue el del nacimiento de grandes bibliotecas legendarias, como la Biblioteca de Alejandría o la de Biblioteca de Pérgamo, que se crearon con la voluntad de reunir todo el conocimiento social de su tiempo y ponerlo a disposición de los eruditos.

En Roma, deudora de la cultura griega, se empleó el mismo soporte escriptóreo, el rollo de papiro. Allí se fundó la primera biblioteca pública de la que hay constancia, por parte de Asinio Polión y existieron grandes bibliotecas como la Octaviana y Palatina, creadas por Augusto, y la Biblioteca Ulpia, del Emperador Trajano. Las bibliotecas romanas acostumbraban a tener una sección griega y otra romana.

Con el auge del cristianismo empieza a difundirse un nuevo formato, el códice de pergamino y la lectura comienza a desplazarse de las instituciones paganas, en franca decadencia, a las de la naciente Iglesia cristiana.

En los tiempos medievales, con las invasiones bárbaras y la caída del Imperio Romano de Occidente, la cultura retrocede y se refugia en los monasterios y escritorios catedralicios, únicos lugares que albergan bibliotecas dignas de tal nombre. Son centros donde se custodia la cultura cristiana y los restos de la clásica, al servicio de la Religión. Bibliotecas de monasterios como Saint Gall, Fulda, Reichenau, Monte Casino, en Europa o Santo Domingo de Silos, San Millán de la Cogolla, Sahagún o Santa María de Ripoll en España, se convirtieron en los centros del saber de su tiempo

A partir de la Baja Edad Media con la creación de las universidades primero y con la invención y difusión de la imprenta después, se crean las nuevas bibliotecas universitarias, al tiempo que el libro alcanza a nuevos sectores de la población.

En Oriente, Bizancio, actuó de nexo de unión con la cultura clásica, que sobrevivió de este modo, influyendo sobre el mundo árabe y eslavo y también sobre la atrasada Europa occidental. Aquí hubo grandes bibliotecas en monasterios y ciudades. El mundo árabe también creó sus bibliotecas ligadas a las mezquitas y los centros de enseñanza coránica, madrasas. También aquí se crearon algunas de las mayores bibliotecas de su tiempo como la del califa Al-Mamum en Bagdad o Abd-al-Rahman III y su hijo Al-Hakam II en Córdoba.

En la Edad Media tardía, durante la época del Renacimiento, el rey Matías Corvino de Hungría (1458-1490) fungió de mecenas de pintores, poetas, músicos, científicos y toda clase de intelectuales que provenían de todas partes de Europa. En la década de 1460, fundó en su palacio en la ciudad de Buda la Biblioteca Corvinniana, la cual contaba con más de 3 mil libros, siendo considerada la más grande de su época después de la Biblioteca del Vaticano. La Biblioteca fue destruida después de la invasión turca de 1526, sin embargo muchos de los tomos sobrevivieron y se encuentran actualmente en los museos más importantes del mundo.

El Renacimiento marcado por la invención de la imprenta, creación de Johannes Gutenberg, y las luchas derivadas de la Reforma protestante, vio nacer, gracias a los ideales humanistas, un nuevo modelo de biblioteca principesca. Esta corriente desembocará en la aparición de bibliotecas reales y de la alta nobleza, que merced a los nuevos valores se abren a un público de eruditos y estudiosos. Destacan en el siglo XVI la francesa de Fontainebleau o las creadas en Austria y Baviera. En España destacan la de Hernando de Colón, la de la Universidad Complutense y la de El Escorial, creada por Felipe II, modelo de las posteriores bibliotecas barrocas.

En el siglo XVII se crean grandes bibliotecas eruditas como la Bodleiana en Oxford, la Ambrosiana en Milán o la Mazarina en París, de la que fue bibliotecario Gabriel Naudé autor de Advis pour dresser una bibliothequè, considerado como el Padre de la Bibliotecología (también conocida como Biblioteconomía).

Durante el siglo XVIII se crearon la Biblioteca del Museo Británico, antecesora de la British Library actual y la Biblioteca Real, germen de la Biblioteca Nacional de España. En esta centuria nacen la Biblioteca Braidense, en Milán, y la Real de Lisboa. También en este periodo nacieron las que serían andando el tiempo las bibliotecas universitarias de Yale, Harvard y Princeton.

Las revoluciones francesa y americana, supusieron el inicio de la extensión por Europa y América de nuevos principios democráticos y el nacimiento de una verdadera voluntad de hacer accesible la cultura y la educación para todos. En el mundo de las bibliotecas, esto supuso el nacimiento de una fiebre desamortizadora que se extendió por todo el continente y que transfirió a la sociedad un inmenso tesoro bibliográfico procedente de las instituciones del Antiguo Régimen, singularmente la Iglesia Católica. Pese a todo, este deseo de acercar la cultura a toda la sociedad no consiguió hacerse realidad hasta mediados del siglo XIX, con la aparición en el mundo anglosajón de la biblioteca pública.

Paulatinamente se fue consolidando la idea de que todos los seres humanos tienen derecho al libre acceso a la información. Sin embargo, siguiendo a Carrión, se puede afirmar que ante este hecho se establecieron tres corrientes que han determinado el pensamiento bibliotecario del siglo XX:
La concepción europea continental, fuertemente marcada por el peso de los fondos antiguos y con una gran vocación conservadora y bibliófila, que ve a las bibliotecas de investigación como las auténticas bibliotecas. Asigna a la biblioteca pública una misión educativa.
La concepción anglosajona, muy influida por ideas como el libre acceso a la información, el deseo de lograr su máxima difusión, una activísima cooperación interbibliotecaria y la extensión bibliotecaria.
La concepción socialista, que ve en la biblioteca un instrumento esencial en la educación pero también de propaganda y de control ideológico de la sociedad.

A partir de 1989 con la caída del muro de Berlín, el modelo socialista entra en crisis y en la actualidad prácticamente ha desaparecido, salvo algunas excepciones, intentando adaptarse a los nuevos valores democráticos y a los continuos recortes presupuestarios. El modelo anglosajón se ha extendido por todo el mundo durante la 2ª mitad del siglo XX, y ha influido fuertemente en la Biblioteconomía actual, especialmente gracias a las doctrinas de la IFLA y de la Unesco, con programas como la UAP Universal Availability of Publication, UBC Universal Bibliografic Control, PAC Preservation and Conservation o UDT Universal Dataflow and Telecommunications. La concepción continental pervive todavía ejerciendo una gran influencia sobre las bibliotecas nacionales y en el fondo sobre muchas bibliotecas de investigación y de carácter superior. Además ha influido aportando su carácter educativo a la biblioteca.

A finales del siglo XX aparecen las bibliotecas digitales. Con el desarrollo de los lectores digitales surgen los libros "electrónicos" y con ellos las bibliotecas digitales y electrónicas.

ALIMAÑA

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

ALIMAÑA: Es un vocablo de connotación negativa que se usa para identificar a aquellas especies del mundo animal que son rechazadas en medio humano ya sea por su aspecto, nocividad o perjuicio; y en segunda instancia es un adjetivo calificativo que denota a aquellas personas que por su comportamiento social son perjudiciales o causan repulsión en la sociedad.

La palabra alimaña es una deformación metastética de la palabra animalia que es un plural del vocablo latino singular animal.

Fue usado por los naturalistas para englobar a aquellas especies cuyos rasgos son confusos, raros o difíciles de describir y que con el tiempo se ha usado para identificar a aquellas especies de animales perjudiciales, repulsivos o dañinos que conviven con el medio humano.

Otras derivaciones homofónicas hoy ya sin uso del vocablo Alimaña proviene del español antiguo que identificaba a Alemania como Alimaña, quedando registrada esta acepción tanto en la fonética de préstamo hispano en el lenguaje aymará de Bolivia y en las literaturas españolas del siglo XVIII y que no tienen ninguna relación con la actual acepción de la palabra.

miércoles, 28 de enero de 2015

ÁGUILA BICÉFALA



El ÁGUILA BICÉFALA es un símbolo presente en la iconografía y heráldica de varias culturas indoeuropeas y mesoamericanas.

En Europa, procede del águila bicéfala hitita, llegando a la Edad Media occidental a través de Bizancio.

La dinastía bizantina Paleólogo, que reinó en Constantinopla entre los siglos XIII y XV, tenía por lema familiar: «Basileus Basileon, Basileuon Basileuonton» «Rey de reyes, que reina sobre los que reinan» y utilizaba un escudo de armas al modo occidental: lucía un águila bicéfala exployada es decir, con alas extendidas ensamble negro heráldico sobre campo de oro.

Se le atribuía un sentido de superioridad y de integración de las dos herencias de Oriente y de Occidente, 

martes, 27 de enero de 2015

CÉFIRO



En la mitología griega, CÉFIRO era el dios del viento del oeste, hijo de Astreo y de Eos. Céfiro era el más suave de todos y se le conocía como el viento fructificador, mensajero de la primavera. Se creía que vivía en una cueva de Tracia.

En diferentes historias se narraba que Céfiro tenía varias esposas. Se decía que era el marido de su hermana Iris, la diosa del arco iris. Raptó a otra de sus hermanas, la diosa Cloris, a la que dio el dominio de las flores. Con Cloris fue padre de Carpo, ‘fruta’.

Se decía que había competido por el amor de Cloris con su hermano Bóreas, a quien terminó ganando. También se cuenta de él que con otra de sus hermanas y amantes, la arpía Podarge, fue padre de Balio y Janto, los caballos de Aquiles.

Uno de los mitos conservados en los que Céfiro aparece más prominentemente es el de Jacinto, un hermoso y atlético príncipe espartano.

Céfiro se enamoró de él y lo cortejó, al igual que Apolo. Ambos compitieron por el amor del muchacho, éste eligió a Apolo, y Céfiro enloqueció de celos. Más tarde, al sorprenderlos practicando el lanzamiento de disco,

Céfiro les mandó una ráfaga de viento, y el disco, al caer, golpeó en la cabeza a Jacinto que murió. Con la sangre del muchacho muerto, Apolo haría la flor homónima.

En la historia de Cupido y Psique, fue Céfiro quien sirvió a Eros transportando a Psique hasta su cueva.

Se le representa como un hombre joven, con alas de mariposa o hada, sin barba, semidesnudo y descalzo, cubierto en parte por un manto sostenido entre sus manos, del cual lleva y va esparciendo una gran cantidad de flores.

Su equivalente en la mitología romana era Favonio, ‘favorable’, quien ostentaba el dominio sobre las plantas y flores. Su nombre era muy común en la Antigua Roma.

PRETIL



El PRETIL, como elemento arquitectónico, es un murete de seguridad que se construye en puentes y otras estructuras para evitar caídas o delimitar una zona de tránsito; también puede encontrarse en cualquier otro lugar que presente desniveles entre diferentes planos.

En el diccionario se asocia a la figura arquitectónica del antepecho, llamándose pretiles a las aceras o resaltes elevados que discurren a lo largo de dichos antepechos.  

En el Diccionario de ideas afines queda anotado como sinónimo de antepecho, balaustrada y brocal. También se llama así, en la nomenclatura urbana, a un tipo de calles en cuesta que sólo tiene viviendas en uno de sus dos lados, cerrando el otro un murete o barbacana el pretil propiamente dicho para evitar la caída por el desnivel que salva la vía.

Entre los diversos tipos de pretil, pueden diferenciarse, según los materiales:

Pretiles arquitectónicos de piedra natural o mampostería.

Pretiles de hormigón armado, muy frecuentes en los puentes y viaductos de las autovías. 

Pueden ser de cara exterior recta o curva.

Pretiles de metal, también habituales en el trazado de las vías de circulación interurbanas.

Pretiles mixtos.