jueves, 6 de noviembre de 2014

TESORO



Un TESORO es una concentración de riqueza especialmente la de metales preciosos, piedras preciosasmonedasjoyasobras de arte o cualquier otro bien económico de escasez relativa perdida o sin usar.

Su finalidad es servir de depósito de valor económico. La difusión pública de su existencia o su mantenimiento en secreto puede formar parte esencial de sus funciones, por un lado para servir de medio de ostentación y prestigio social en cuyo caso es habitual la exageración y mitificación; o por el contrario, para asegurar la continuidad en la posesión a su propietario, que, en algunos casos, puede experimentar un placer morboso en su contemplación, conservación y aumento o avaricia, lo que ha dado origen a un tópico literario.

-“...como el avaro que por el tesoro, el trabajar, por gran deleite toma”-

Este término también se puede utilizar al referirse a una persona que significa mucho para si mismo, alguien a quien aprecias tanto como las antiguas civilizaciones apreciaban a sus tesoros.

Aunque sea fruto del ahorro, el atesoramiento es incompatible con la inversión de capital y con la circulación monetaria, y fue característico del modo de producción feudal frente al modo de producción capitalista.

Los tesoros griegos eran edificaciones en forma de templo construidos en los santuarios por una ciudad para guardar sus ofrendas. En todas las civilizaciones, la acumulación de tesoros en tumbas y templos en forma de objetos suntuarios o cotidianos convertidos en joyas, ornamentos sagrados, exvotos, etc. era una práctica común, así como la de su saqueo por ladrones o enemigos. El del templo de Jerusalén, que incluía la menorah o candelabro de siete brazos, fue saqueado varias veces, la última por los romanos, que lo representaron como símbolo de su triunfo en el arco de Tito.

El Tesoro público Aerarium de la República romana se custodiaba en el Templo de Saturno en el foro romano, y a pesar de su protección religiosa fue utilizado de forma irregular en algunas ocasiones, por ejemplo por Julio César. Con el nombre de Tesoro Imperial se acumularon varios tesoros a lo largo de la historia. Durante la Decadencia del Imperio romano, el saqueo de Roma a manos de los visigodos trajo como consecuencia la acumulación de un gran tesoro el mítico tesoro de los godos o tesoro de los visigodos, que incluiría la mesa de Salomón cuya posesión suponía el prestigio de sus reyes, en consonancia con el mito germánico del poder que confería la posesión de un tesoro Sigfridoel oro del Rin, muy divulgados por la óperas de Richard Wagner.

La Iglesia pasó a ser durante la Edad Media la principal acumuladora de tesoros, muy a menudo como ornamento de las reliquias, en monasterios y en catedrales Tesoro Catedralicio es el nombre con el que se conoce el de éstas; y su saqueo pasó a ser protagonizado por expediciones vikingas o razias musulmanas, Almanzor, finales del siglo X.

La conquista de América por los españoles dio origen a mitos como el de Eldorado por la abundancia de tesoros saqueados, siendo los más impresionantes el tesoro de Axayácatl de Moctezuma o tesoro de Cortés y el tesoro reunido en el Cuarto del Rescate de Atahualpatesoro de Pizarro.

En los países actuales, tesoro es equivalente a Erario público o Hacienda pública, especialmente en el Reino UnidoLord del Tesoro, HM. TreasuryEstados Unidos Secretario del TesoroDepartamento del Tesoro, en España: Letras del Tesoro, o Venezuela: Banco del Tesoro

Tesorero fue desde la antigüedad y en la actualidad el funcionario encargado de su custodia y gestión. Tesorería es un concepto empresarial y de contabilidad, además de la oficina o lugar donde se gestiona el tesoro y el nombre que recibe la actividad y oficio del tesorero.

También es muy habitual a denominar tesoros a las manifestaciones artísticas más excelsas, así como tesoros nacionales al patrimonio cultural o legado histórico-artístico de una nación.

Monumento NacionalPatrimonio Nacional en España, Tesoro Nacional de Japón, etc. y otras manifestaciones culturales o espacios naturales parques nacionales, incluso a nivel mundial. 

PANADERÍA



Una PANADERÍA u horno de pan es un lugar donde se cuece y vende el pan así como determinados productos de pastelería como panecillos, croissants, magdalenas, carquiñoles, pastas secas entre otros.

Las personas que trabajan las panaderías son los panaderos.

En muchos hornos de pan se sirven también cafés  tés para que los clientes los puedan disfrutar junto con los productos que venden.

Antiguamente el pan y los otros productos de panadería se hacían enhornos negros de piedra, sin una cámara para el combustible, calentado a fuego de leña. Todavía se usan en muchas partes del mundo, especialmente para hacer pide y pizza.

Grandes fábricas que producen pan y productos relacionados, transportados luego a numerosos puntos de ventas en una región dada. Estos incluyen normalmente supermercadostiendas de conveniencia y similares. En estas instalaciones los panaderos se dedican principalmente al control de calidad, llevando a cabo mecánicamente el grueso del trabajo.

Pequeñas panaderías independientes, principalmente negocios familiares. Suelen especializarse en tipos particulares de productos, como la masa madre.
Cadenas de tiendas. En los últimos años se ha producido un auge de las cadenas de tiendas Franquicias que venden pan.

Los panaderos de estos establecimientos hornean según un libro de recetas preestablecido.

Esto puede frustrar a algunos de ellos, si bien los recetarios suelen estar bien fundados y ser populares entre los compradores.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANOS



BLANCANIEVES  es un cuento de hadas mundialmente conocido. La versión más conocida es la de los hermanos Grimm y la cinematográfica de Blancanieves y los siete enanos de Walt Disney. La versión típica tiene elementos como el espejo mágico que habla y los siete enanos o duendes. En algunas versiones, los enanos son ladrones y el diálogo con el espejo se hace con el sol o la luna.

Érase una vez una hermosa y buena reina que, cosiendo junto a su ventana, se pinchó en el dedo y vio cómo la sangre cayó en la nieve. Fue entonces cuando la hermosa y buena reina deseó tener una hija con la piel tan blanca como la nieve, los labios rojos como la sangre y el pelo negro como la noche. Y su deseo se cumplió, naciendo una preciosa y encantadora princesa a quien la buena y hermosa reina junto a su esposo, el rey, decidieron llamarla Blancanieves. Pero, la buena y hermosa reina, la madre de Blancanieves, murió después de dar a luz a la princesa Blancanieves, su primera y única hija, y el rey, el padre de Blancanieves, se casó por segunda vez con una mujer muy bella pero muy malvada. La segunda y nueva esposa del rey, la nueva reina y la malvada madrastra de Blancanieves era una reina bruja muy malvada, celosa, vanidosa y poderosa que tenía un espejo mágico.

La reina bruja y la malvada madrastra de Blancanieves solía preguntarle a su espejo cada día:

-“Espejito espejito mágico en la pared, dime una cosa, ¿quién es de todas las damas de este reino la más hermosa?”-

Y él contestaba:

-“Tú, mi reina, eres la más bella de todas”-

Pero, cuando Blancanieves cumplió diecisiete años era tan bonita como el día, y la malvada madrastra de Blancanieves le preguntó a su espejo, y éste respondió:

-“Reina, estás llena de belleza, es cierto, pero Blancanieves es mil veces más bella que tú y jamás podrás cambiar eso”-

La malvada madrastra de Blancanieves, celosa, ordenó a un cazador que matara a Blancanieves en el bosque y, para asegurarse, le exigió que le trajera el corazón de la niña. El cazador lleva a la reina el corazón de un jabalí joven que luego fue cocinado por el cocinero real y comido por la malvada madrastra de Blancanieves

En el bosque, Blancanieves descubrió una pequeña casita en un claro en medio del bosque que pertenecía a siete enanos y decidió entrar para descansar. Allí, éstos se apiadan de ella:

-“Si mantienes la casa para nosotros, cocinas, haces las camas, lavas, coses, tejes y mantienes todo limpio y ordenado, entonces puede quedarse con nosotros y tendrá todo lo que quiera”-

Le advirtieron, eso sí, que no dejara entrar a nadie mientras ellos estuvieran en las montañas. Mientras tanto, la reina le preguntó a su espejo una vez más quién era la más bella de todas y, horrorizada, se enteró de que Blancanieves no sólo estaba viviendo con los enanos, sino que Blancanieves seguía siendo la más bonita de todas.

La malvada madrastra de Blancanieves usa tres disfraces para tratar de matarla mientras los enanos están en las montañas.

En primer lugar, disfrazada de buhonera, la reina ofrece a Blancanieves coloridas cintas para el cuello. Blancanieves se prueba una pero la malvada madrastra la aprieta tan fuertemente que Blancanieves cae asfixiada, haciéndole pensar a la malvada reina que ésta está muerta. Los enanitos al regresar a la casa descubren a Blancanieves desmayada, le retiran la cinta del cuello y Blancanieves se despierta.

La segunda vez va disfrazada de vendedora de peines y le ofrece un peine envenenado a Blancanieves.

Aunque Blancanieves se resiste a que la mujer le ponga el peine, ésta logra ponérselo a la fuerza y Blancanieves cae desmayada. Cuando llegan los enanos de las montañas le quitan el peine y se dan cuenta de que no alcanzó a clavárselo en la cabeza, sino que solo la rasguñó. Le quitan el peine a Blancanieves y ésta se despierta.

Por último, la malvada madrastra prepara una manzana envenenada, se disfraza como una granjera y le ofrece la manzana a Blancanieves.

Cuando Blancanieves se resiste a aceptar, la reina corta la manzana por la mitad y se come la parte blanca y buena de la manzana y le da la parte roja y envenenada de la manzana a la princesa. Blancanieves come la parte roja de la manzana con entusiasmo e inmediatamente cae en un profundo sopor. Cuando los enanos la encuentran, no la pueden revivir. Aún conservando su belleza, los enanos fabrican un ataúd de cristal para poder verla todo el tiempo.

El tiempo pasa y un príncipe que viaja a través de la tierra ve a Blancanieves en el ataúd. El príncipe está encantado por su belleza y de inmediato se enamora de ella. Este le ruega a los enanos que le den el cuerpo de Blancanieves y pide a sus sirvientes que trasladen el ataúd a su castillo. Al hacerlo se tropiezan en algunos arbustos y el movimiento hace que Blancanieves escupa el trozo de manzana envenenada atorada en su garganta, despertando así de sueño de muerte. El príncipe luego le declara su amor a Blancanieves y pronto el príncipe y Blancanieves planean celebrar su boda.

La vanidosa y malvada madrastra de Blancanieves, creyendo aún que Blancanieves está muerta, pregunta una vez más a su espejo quién es la más bella de la tierra y, una vez más, el espejo la decepciona con su respuesta:

-"Tú, mi reina, eres bella, es cierto; pero la joven reina es mil veces más bella que tú"-

Sin saber que esta nueva reina era, de hecho, su hijastra Blancanieves, la reina malvada y madrastra de Blancanieves es invitada a la boda del príncipe del país vecino. Cuando se da cuenta de que la nueva reina es la princesa Blancanieves, la malvada madrastra se asusta y se desespera tratando de pasar desapercibida.

Sin embargo, el príncipe y Blancanieves ven y reconocen a la malvada madrastra de Blancanieves. Entonces, Blancanieves le cuenta al príncipe todos los planes malvados, todos los malos momentos que le había hecho pasar la pérfida y malvada madrastra de Blancanieves que había querido matar a Blancanieves tres veces: primero con las cintas envenenadas, luego con el peine envenenado y por último con la manzana envenenada.

Como castigo por sus malos actos, el príncipe, ahora rey, manda confeccionar un par de zapatos de hierro, obligando a la malvada madrastra de Blancanieves a ponérselos y a bailar y bailar sin parar hasta que cae muerta del cansancio. Además, los zapatos estaban al rojo vivo.

LA BATALLA DE TRAFALGAR



La mayor batalla marítima de la historia, surge tras el intento de Napoleón aliado con el Reino de España de distraer a la  flota inglesa en las indias occidentales para poder desembarcar a 160.000 hombres en las costas británicas.

Al fracasar tal intento y ser derrotado en la Batalla de Finisterre, la flota franco española cuyo mando lo ostenta el vicealmirante francés Pierre Villeneuve se retira a Cádiz.

Napoleón ordena a Villeneuve dirigirse al Mediterráneo para acabar con los barcos ingleses que hostigan las rutas comerciales francesas. Villeneuve desoye esta orden hasta que le llegan rumores de su destitución, es entonces cuando se decide a salir de puerto con toda la flota franco-hispana compuesta por 27.000 hombres y 33 navíos: 18 franceses y 15 españoles donde se encuentra con el bloqueo ingles, una flota comandada por Horatio Nelson compuesta por 18.000 hombres, 27 navíos y 4 fragatas, el combate era inevitable y en juego estaba la superioridad naval de los próximos 100 años.

La flota española que años atrás había estado en horas muy bajas se modernizó bastante incluso recurriendo a los bolsillos de algunos altos mandos que temían perder la honra en combate debido al estado de sus navíos.

Si  bien esta modernización era necesaria no fue suficiente comparado con los mejores barcos ingleses superiores a los españoles, no obstante el mayor problema español no era su flota física, sino su tripulación. Una fiebre amarilla había diezmado a gran parte de los hombres de la marina por lo que se tuvo que recurrir a una leva compuesta por ancianos, hombres inexperimentados, e incluso soldados de infantería. Aun así España contaba con los posiblemente mejores comandantes del mundo.

El problema es que en la Batalla de Trafalgar, ni cogieron las riendas de la flota franco-española ni tenían un buen equipo humano que administrar. Por su parte los barcos franceses que si podían competir en modernidad con los barcos ingleses estaban tripulados por gente inexperta sin experiencia en combate y dirigidos por oficiales inexpertos ya que la mayoría de los oficiales curtidos fueron ajusticiados en la revolución francesa por su origen aristócrata.

La flota inglesa considerada la mejor del mundo, tenía los mejores barcos y además su tripulación era ya veterana, curtida en mil batallas, todo esto unido a que a su mando estaba el almirante Nelson toda una leyenda en Inglaterra y artífice de grandes victorias para el imperio ingles.

La batalla de Trafalgar comienza a medio día con un cañonazo sobre uno de los navíos ingleses, la escuadra franco-española estaba dispuesta en forma de arco. Una columna de barcos ingleses con viento a favor comenzaron a cortar la formación por su centro envolviendo a los buques enemigos más grandes. Villeneuve mandó retirarse a Cádiz a todos los barcos intentando no presentar batalla, algo no aprobado por los comandantes españoles especialmente Churruca, un genio de las artes militares que debería haber llevado el peso de la flota en detrimento del francés.

El viraje hacia el puerto de Cádiz se realizó de forma desordenada, un caos ya que las embarcaciones mas pesadas eran muy poco maniobrables y mas con poco viento. Nelson aprovecho este desastre de viraje para dividir la flota franco-española en 3. La vanguardia se alejo de la batalla. Ante esta situación la orden era clara, virar y volver al centro de la batalla, algo que hacen todos los barcos españoles y alguno francés, pero los 4 barcos mas grandes de la vanguardia que eran franceses hacen caso omiso de las indicaciones y huyen a Francia donde días mas tarde son capturados por barcos ingleses.

La situación en combate es totalmente desfavorable, y la Batalla de Trafalgar parece que ya tiene un claro ganador, con parte de la frota francesa huída, los mayores barcos capturados y la flota franco-española desorganizada en pequeños grupos, pocos barcos franceses son capaces de mostrar una resistencia eficaz y los barcos españoles operativos luchan sin tregua pero en inferioridad numérica. La derrota aliada es cuestión de tiempo.

La mejor noticia de la batalla para la alianza franco-española es la muerte de Horacio Nelson el gran almirante ingles que es abatido de un disparo que alcanzo su columna vertebral, la ya leyenda viva se convirtió en el gran héroe inglés por excelencia. Como nota curiosa decir que su cadáver fue envasado en un barril lleno de brandy de Jerez para conservarlo hasta llegar a Londres.

Cuatro horas después del comienzo de la batalla de Trafalgar, esta había prácticamente llegado a su fin, la mayoría de barcos aliados estaban capturados, hundidos o no disparaban ya. La mayoría de los oficiales que no habían huido habían muerto o estaban malheridos. Muchos barcos fueron llevados a Gibraltar y otros se quedaron en el camino. La victoria inglesa en Trafalgar fue el final de las aspiraciones de Napoleón de controlar el mar  y por tanto de invadir Inglaterra. Para España supuso su fin como potencia colonial.

España que ya era una potencia venida a menos vio inutilizada una parte importante de su flota y ya nunca volvería a recuperarse y a alcanzar el nivel del siglo XVII e incluso del siglo XVIII. Además los mejores oficiales de la armada española murieron o quedaron apartados del ejercito de por vida tras la batalla de Trafalgar lo que en esa época también era un daño importante. Sin duda la Batalla de Trafalgar dictó el futuro del dominio mundial.

martes, 4 de noviembre de 2014

LOCURA



Se designó como LOCURA hasta final del siglo XIX a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Lo que se interpretó por convenciones sociales como locura fue la desviación de la norma del latín vulgar delirare, de lira ire, que significaba originalmente en la agricultura "desviado del surco recto", por culpa de un desequilibrio mental, por el cual un hombre o una mujer padecía de delirios enfermizos, impropios del funcionamiento normal de la razón, que se identificaban por la realización de actos extraños y destructivos. Los síntomas de ciertas enfermedades, como la epilepsia u otras disfunciones mentales, fueron también calificados de locura.
Locura, según el diccionario, significa “privación del juicio o del uso de la razón”. Sin embargo, esta acepción no siempre ha sido tal. Antiguamente, se creía que era consecuencia de maniobras sobrenaturales, o netamente demoníacas. También se pensaba que actuaba en el hombre como castigo divino por la culpa de sus pecados. En la Edad Media los leprosos pasaron a ser una imagen distinta del miedo. Temidos y repudiados por los demás, eran excluidos y encerrados en leprosarios; sus bienes, una vez desaparecida la enfermedad, eran convertidos en fondos administrados por las ciudades y destinados a obras de beneficencias y establecimientos hospitalarios.
Una vez desaparecida la lepra, su lugar es tomado por las enfermedades venéreas, que pronto pasan a ser consideradas asuntos médicos.
Hasta la segunda mitad del siglo XV, el tema reinante es la muerte, que aparece bajo el signo de las guerras y pestes que acompañan este período. Pero ya a finales del período, esta inquietud gira sobre sí misma. Los hombres dudan de todo y, al dudar también de la muerte, se abre una nueva perspectiva que permite burlarse de ella, porque sólo da cuenta de que la verdadera existencia está vedada a los ojos humanos mientras la realidad sea sólo un espejo de sí misma.
En el Renacimiento, la locura surge como una nueva encarnación del mal. Es en este momento en que aparece la denominada "stultifera navis" nave de los locos que determina la existencia errante de los locos. Dicha nave fue utilizada para eliminar del territorio a estos seres molestos que ponían en riesgo la seguridad de los ciudadanos. El furor sin causa era concebido como un síntoma inequívoco de locura y un motivo de confinamiento en la nave de los locos. Sin embargo, este viaje no sólo hacía las veces de barrendero humano, sino que otorgaba al loco la posibilidad de purificación, sumado al hecho de que cada uno es entregado a la suerte de su propio destino, pues “cada viaje es, potencialmente, el último”.
A partir de Erasmo de Rotterdam y del Humanismo, la locura pasa a ser parte directa de la razón y una denuncia de la forma general de la crítica. Es la locura la que ahora analiza y juzga a la razón. Los papeles se invierten y dejan ver que una no podría sobrevivir sin la otra, pues ambas son una misma cosa que, en determinados momentos, se desdobla para revalidar su necesaria presencia en el mundo.
Sólo en el siglo XVII se dominará a la locura a través del encierro, con el llamado “hospital de los locos”, donde la razón triunfará por medio de la violencia.
El concepto de "locura" fue empleado en Europa históricamente en diferentes contextos con diferentes significados, que retrospectivamente se sabe que correspondían a fenómenos distintos, que en la historia de la medicina se encuentran pobremente definidos y que en ocasiones eran incluso contradictorios. La cuestión de qué variaciones respecto a la norma eran aceptadas como "extravagancias" y cuáles como locura podían depender de la región, la época o las circunstancias sociales del sujeto. No fue hasta la aplicación de la nosología moderna cuando se delimitaron los diferentes fenómenos denominados hasta entonces como locura. La locura, en términos clínicos puede ser entendida como una forma de esquizofrenia e incluso como un sinónimo.

Como las manifestaciones de la locura son muy variadas, se pueden considerar síntomas de diversos estados. En cada caso, el afectado muestra una conducta que se aparta de la normalidad de una forma determinada. Por eso, los afectados quedan desplazados de su entorno social. Frecuentemente se manifiesta como una pérdida de control, en la que los sentimientos se muestran desinhibidamente. La conducta se desplaza fuera de lo racional y las consecuencias de los propios actos no se tienen en cuenta. Los actos pueden ser objetivamente absurdos e inútiles. La diferencia entre lo real y lo irreal puede desaparecer, viéndose perturbada la percepción de la realidad. Se pueden encontrar en la mitología griega ejemplos de consecuencias catastróficas de la locura: Heracles mata a sus hijos; Áyax el Grande masacró un rebaño de ovejas al confundirlo con los líderes aqueos tras una disputa con Odiseo; el rey Licurgo de Tracia confundió a su hijo con una hiedra, símbolo de Dioniso, cuyo culto había prohibido, matándolo, y Medea mató a sus hijos. Las características perceptibles de la locura abarcan un área amplia entre la actividad frenética y la catatonia. De un lado están los maníacos; en el otro los depresivos y los apáticos. A menudo se dan disfunciones en las capacidades comunicativas, que pueden disminuir la inteligibilidad del discurso y pueden parecerse al habla de un niño pequeño: repetición de porciones de frases, reduplicación, hablar con rimas simples, onomatopeyas o cantar canciones infantiles.

lunes, 3 de noviembre de 2014

TRABUCO



El TRABUCO es un arma de fuego de avancarga, de grueso calibre, con un cañón corto y usualmente acampanado.

Es un predecesor de la escopeta, adaptado para servicio militar y defensivo. El término dragón designa un trabuco recortado al tamaño de una pistola. Fue utilizado en el siglo XVIII.

Durante la Edad Media existió un arma de asedio, también llamada trabuco o, más frecuentemente, fundíbulo o trabuquete, es una clase de catapulta que no tiene nada que ver con el arma de fuego. Consistía básicamente en una enorme palanca que basculaba sobre un punto muy cercano a uno de sus extremos, del que pendía un enorme peso, que, al ser liberado, arrojaba el proyectil alojado en una honda suspendida del otro extremo. Al funcionar con un movimiento suave y progresivo, su estructura no sufría golpes, como le sucedía, por ejemplo, a la catapulta.

Del Italiano buco, y éste del latín, se refiere al ‘hueco’ o ‘boca’. Trabuco sería una derivación de ‘por la boca’, o ‘a través del hueco’, expresión que hace referencia tanto a su condición de arma de avancarga como a su boca acampanada.

El trabuco era una escopeta primitiva, siendo usado en roles similares. Aunque en varios relatos de ficción se menciona que el trabuco era cargado con chatarra menuda o grava, esto dañaría el cañón del arma; era habitualmente cargado con perdigones.

Los cañones podían estar hechos de bronce o acero, pero su acampanamiento no era para incrementar la dispersión de los perdigones sino para facilitar la carga del arma.

La boca acampanada es la característica definitoria de los trabucos, diferenciándolos de las carabinas de grueso calibre; la distinción entre el trabuco y el mosquetón es menos clara, ya que los mosquetones también podían cargarse con perdigones y algunos tenían la boca acampanada. 

Los trabucos eran típicamente muy cortos, con cañones de una longitud menor a 60 cm. 2 pies, en una época en que el cañón de un mosquete medía más de 90 cm 3 pies. 

Una fuente que describe armas, de inicios hasta mediados del siglo XVII, indica que la longitud del cañón de un dragón con llave de rueda es de unos 28 cm 11 pulgadas, en comparación con los 41 cm 16 pulgadas de longitud de un trabuco.

Usada en el siglo XVIII, se carga por la boca del cañón y se dispara mediante una llave de chispa. Esta arma es la predecesora de la escopeta.

Generalmente se cargaba con una sola bala de plomo, pero también podía utilizarse con más de un proyectil; es decir, con balas de menor tamaño perdigones. Esta arma no era muy precisa por naturaleza, y, aunque tuvo usos militares, se utilizaba, generalmente, para disparar a blancos múltiples en vez de a un solo objetivo en concreto.

Durante el combate el arma era muy imprecisa, y rara vez acertaba en el blanco seleccionado, impactando en otros objetivos o en ninguno.

Es por esto que esta arma era más útil en los abordajes, durante las batallas navales, donde el combate era a corta distancia. En inglés, trabuco llegó a significar "persona tonta o torpe".

Para cargar el trabuco se procedía de la siguiente forma:
Se introducía pólvora negra dentro del cañón, por la boca de éste.
Luego se la compactaba, presionándola contra el fondo del cañón.
Se introducía la estopa por la boca del cañón para aprisionar la pólvora.
Después se colocaba la bala o munición, dentro del propio cañón.
Por último, había que poner pólvora fina en la cazoleta, que comunicaba el mecanismo de disparo con la carga propulsora a través del oído.
De esta forma ya estaba listo para ser disparado. Al hacerlo, se esperaba que las chispas producidas por el pedernal prendiesen la pólvora, lo que muchas veces no sucedía debido al humedecimiento de la pólvora.
Una vez disparado, se reiniciaba el procedimiento de carga.

Como todas las armas de avancarga, el trabuco era muy lento de recargar debido a que se necesitaba compactar dos veces.