viernes, 5 de septiembre de 2014

EUREKA



¡EUREKA!  es una famosa interjección atribuida al matemático griego Arquímedes de Siracusa. La exclamación «eureka» es utilizada hoy en día como celebración de un descubrimiento, hallazgo o consecución que se busca con afán.

Se ha popularizado su transcripción como «eureka», si bien en griego, la palabra comenzaba por espíritu áspero. «E» aspira la primera vocal y la transcripción correcta de esta sería «heureka».

La historia cuenta que Arquímedes pronunció esta palabra tras descubrir que el volumen de agua ascendido era igual al volumen del cuerpo sumergido. Esto le llevó la solución al problema de medir el volumen de cuerpos irregulares y le permitió saber si la corona del rey Hierón II estaba hecha de oro puro al calcular su densidad a partir de la masa ya conocida. Este descubrimiento lo habría realizado mientras se encontraba sumergido en la bañera y tal fue su alegría que salió corriendo a las calles de Siracusa desnudo y gritando ¡Eureka! ‘¡Lo he descubierto!’.

Los cómicos argentinos Les Luthiers en su espectáculo de 1968 presentan la canción "Calypso de Arquímedes" donde se explica el principio de Arquímedes con una canción en forma de calipso, y que años más tarde en 1980 mencionarían en la obra La Gallina dijo Eureka donde esta vez se presenta en forma de canción infantil.

jueves, 4 de septiembre de 2014

AQUELARRE



El AQUELARRE o sabbat es una reunión nocturna de brujas y brujos presidida por Satanás que generalmente se presenta en forma de macho cabrío. Si bien miles de personas fueron ajusticiadas bajo la acusación de haber participado en estos encuentros, sólo han llegado hasta nosotros las actas acusatorias; no han sobrevivido pruebas de que estas reuniones realmente se hayan en verdad realizado. No obstante, y de seguir con la teoría que insiste con la veracidad del sabbat o aquelarre, su época de apogeo parece haber tenido lugar entre fines de la Edad Media hasta el siglo XVIII.

El origen del término sabbat para describir una reunión de brujas se relaciona con el viejo prejuicio antijudío. Como la religión judía santifica el sabbat como día de descanso obligatorio, algunos gobernantes cristianos de la Edad Media buscaron relacionar el descanso prescrito por la religión judía con la actividad brujeril; por ello se decía que el sabbat era celebrado en la noche del viernes al sábado, en consonancia con el principio sabbat judío que comienza con la aparición de la primera estrella en el firmamento vespertino del viernes.

Por su parte aquelarre deriva de la voz vasca akelarre del euskera aker = "macho cabrío" ylarre = "prado" que significa "prado del macho cabrío" ya que se estimaba que el Diablo se hacía presente en medio de las brujas bajo esta forma; es el lugar donde las brujas sorginak en euskera celebran sus reuniones y sus rituales aunque la palabra viene del euskera, se ha asimilado en castellano, y por extensión se refiere a cualquier reunión de brujas y brujos.

Antropológicamente, los aquelarres eran reminiscencias de ritos paganos, Neodruidismo y culto céltico que se celebraban de forma clandestina al no estar admitidos por las autoridades religiosas de una época. La prohibición de estas prácticas mágicas se encuentra ya en la Ley de las XII Tablas Tabula VIII. En la época de Sila se promulgó la Lex Cornelia de Sicariis et Veneficiis, que insiste en esta prohibición.

Es frecuente el uso de diversas sustancias para alcanzar el éxtasis durante el rito. Como no se pueden calibrar con exactitud las dosis cuando una cantidad letal está muy cercana a la dosis de uso, es muy peligroso administrarlas por vía oral. Por ello algunas sustancias se aplicaron en forma de ungüento por vía vaginal o rectal, lo que podría haber dado origen a algunas leyendas sobre el carácter sexual de las reuniones de brujas o el uso de calderos para la preparación de algunas de las sustancias. La aplicación de unas de las sustancias sobre la vagina con una especie de consolador pudo dar origen a la imagen que representa a las brujas con un palo entre las piernas o bien una escoba. Por otro lado, muchos sapos son venenosos por contacto y su piel puede ser alucinógena, por ello también forman parte de la imaginería vinculada al mundo de la brujería. Algo similar sucede con algunas setas venenosas, como la Amanita muscaria.

El antropólogo español Carmelo Lisón Tolosana toma como ejemplo el caso de las Brujas de Zugarramurdi para explicar las etapas del aquelarre, a partir la relación del proceso inquisitorial publicada en Logroño a principios de 1611, pocos meses después de realizarse el auto de fe en el que seis brujas y brujos fueron quemados vivos.

Según lo que creyeron averiguar los inquisidores, en Zugarramurdi el aquelarre tenía lugar en el prado berroscoberro que estaba a poca distancia de la aldea —en el país vasco-navarro los inquisidores que recorrieron la zona señalaron la existencia de cuarenta y seis lugares donde supuestamente se celebraban aquelarres

Según la relación inquisitorial, la asistencia al aquelarre era obligatoria para todos los brujos y brujas —según se cuenta en ella, una bruja fue azotada y maltratada por no haber acudido a uno de ellos—. En Zugarramurdi se celebraba tres veces por semana, los lunes, miércoles y viernes después de las nueve de la noche. El sapo que tenía y cuidaba cada brujo y bruja —incluso alimentándolo con su propio pecho— era el que les avisaba y a continuación se untaban con un agua verdinegra y repugnante obtenida del sapo —para conseguirla azotaban al sapo con una varilla y una vez que estaba bien hinchado lo apretaban con el pie contra el suelo hasta que vomitaba el agua hedionda que cuidadosamente recogían y guardaban—. Mientras se untaban recitaban la fórmula "Señor, en tu nombre me unto; de aquí en adelante yo he ser una misma cosa contigo, yo he de ser demonio" y gracias al ungüento podían salir volando por ventanas, agujeros o grietas que abre el demonio. En el viaje por el aire la bruja normalmente lleva el sapo en el lado izquierdo, aunque a veces van andando siguiendo al sapo.

En otras zonas los mecanismos más usuales para convocar el aquelarre eran una campana que sólo oían los adeptos y un escozor en la llamada marca del Diablo, que el brujo ocultaba y que los inquisidores utilizaban como prueba en los juicios por brujería.

Según la relación del proceso de Zugarramurdi, en cuanto llegaban los brujos y brujas al lugar del aquelarre adoraban al diablo postrándose de rodillas ante él y besándole en sus partes pudendas. Después se mezclaban entre ellos y comenzaban a danzar y a bailar. "Pero pronto comienzan sus escapadas para asustar a pasajeros nocturnos, a pastores, marineros, molineros, amigos y enemigos, para romper platos en las cocinas y tejas en las casas, destruir granos, frutos y ganado, y también para causar muertes especialmente de niños". Por otro lado, si a algún brujo o bruja se le escapaba el nombre de Jesús el aquelarre se desvanecía, por lo que en la próxima reunión era severamente castigado.

En otras zonas el homenaje al demonio va acompañado de ofrendas, aunque éstas no siempre tienen un carácter siniestro, sino que pueden ser simplemente objetos producto de un robo o la prueba de que se ha cometido un acto ilícito a ojos de la ley divina. Los primeros en ofrecer estos votos son los brujos de mayor jerarquía, los últimos los brujos novicios o recién iniciados. A estos se les coloca la marca que distingue a un brujo en una parte recóndita del cuerpo y pasan desde ese momento a ser miembros plenos de la cofradía. En cuanto al baile, en otras zonas los asistentes se abandonan a una danza que comienza con movimientos organizados; pueden danzar en círculo, unidos por los hombros, o formando el ouroboros, la serpiente que se muerde la cola. De a poco la danza pierde unidad y se va transformando en una sucesión frenética de sacudidas.

Según lo que creyeron averiguar los inquisidores del caso de Zugarramurdi, en algunas noches señaladas como la víspera de Reyes, de la Ascensión, del Corpus Christi, de Todos los Santos, de la Asunción de la Virgen o de San Juan se celebraba un ritual especial, que constaba de dos partes. En la primera los brujos y brujas se confesaban ante el demonio y se acusaban de haber entrado en una iglesia, de haber oído misa... y de los males que habían podido hacer y no habían causado. La segunda era la misa sacrílega celebrada por el demonio revestido con ornamentos negros, feos y sucios. Durante la misma se seguían los mismos pasos que en la misa cristiana. Tras el sermón en el que el demonio exhortaba a los brujos y brujas a hacer el mal, prometiéndoles a cambio el paraíso, los "feligreses" uno por uno se acercaban al demonio y se arrodillaban ante él besándole la mano izquierda, los pechos, los genitales y el ano el llamado osculum infame.

Según las confesiones de los supuestos brujos y brujas, cuando llegaba el momento de la consagración el demonio alzaba algo parecido a una suela de zapato donde estaba su figura y decía Esto es mi cuerpo y a continuación un cáliz de madera, negro y feo, mientras los brujos lo adoraban arrodillados. Después los brujos y brujas se acercaban al "altar", que estaba cubierto con un viejo paño negro, feo y deslucido y comían y bebían lo que el oficiante había "consagrado". Hasta aquí la misa negra había sido una réplica exacta de la misa cristiana, pero el final era completamente diferente. El demonio copulaba con las brujas y sodomizaba a los brujos y después comenzaba la orgía, en la que volvía a participar el diablo. "Brujos y brujas se mezclan sexualmente y aparean unos con otros en total promiscuidad, sin consideraciones de sexo ni grados de parentesco".

Para algunos inquisidores, la razón última del sabbat era precisamente el emparejamiento sexual con el Diablo y el de los brujos entre sí. Cuanto más repugnante y ofensivo fuera el acto sexual, más favorable era a los ojos de Satanás, concluían.

Según la relación publicada en 1611 sobre el proceso de Zugarramurdi, durante el aquelarre los brujos y brujas celebraban un "banquete" en el que comían cadáveres de brujos fallecidos recientemente o de víctimas de sus actos maléficos, especialmente niños, que desenterraban de las sepulturas acompañados del demonio y de sus criados. "Allí mismo y sobre la sepultura les sacan las tripas y los descuartizan; cubren la sepultura para que no se advierta la profanación y se ponen en camino de vuelta al aquelarre con gran regocijo y contento, llevando los padres los cadáveres de los hijos o los hijos a los de sus padres y hermanos y las mujeres a sus maridos. Allí los despedazan y los dividen en tres partes: una la asan, otra la cuecen y la tercera la dejan cruda; puesto todo sobre una mesa de manteles sucios y negros, reparten las viandas los parientes más cercanos, reservando el corazón para el demonio". Algunos de los interrogados por los inquisidores confesaron también que raptaban niños y les chupaban la sangre, mientras el demonio les decía: "Chupa y traga eso, que es bueno para vosotras".

El aquelarre acaba al amanecer cuando suenan las primeras campanadas de la iglesia o con el canto del gallo.

martes, 2 de septiembre de 2014

CHILAQUILES



Los CHILAQUILES son un platillo de México elaborado a base de totopos trozos de tortilla de maíz fritos o tostados bañados en salsa de chile verde o roja, y puede contener otros ingredientes como: pollo deshebrado, carne de res deshebrada, arrachera, carne enchilada, cecina, chorizo, huevos al gusto, queso Oaxaca, manchego o fresco, crema, cebolla, aguacate, epazote, entre otras.


Ángel María Garibay señala que la palabra chilaquiles viene del náhuatl, de la palabra chīlaquīlli, conformada por chīl-li "chile", el ingrediente principal, y aquilli sustantivo derivado del verbo aquia "estar metido en, entrar en algo", por lo que aquīlli significa "algo metido en". Por lo tanto la palabra chīlaquīlli castellanizada como chilaquil significa "Metidos en chile" en referencia a los totopos y es un platillo mestizo

A diferencia de las enchiladas, los chilaquiles se elaboran con totopos, es decir, fragmentos de tortilla usualmente de forma triangular fritos hasta obtener una textura crujiente. Estos totopos se elaboran con anticipación, para bañarlos con salsa picante en el último momento y que lleguen a la mesa todavía con cierta firmeza para que sea más fácil cogerlos con un tenedor.

Al igual que las enchiladas, este platillo se adereza con ingredientes varios, tales como pechuga de pollo deshebrada, carne asada, cebolla rebanada en aros, crema, queso espolvoreado, huevos estrellados, chorizo, e incluso hojas de lechuga.

Este platillo es considerado por costumbre un alimento matinal, sirviéndose casi siempre a la hora del desayuno. Hay que aclarar que la palabra chilaquiles cuando se refiere al platillo, se utiliza siempre en plural, pues el uso singular es un coloquialismo de significado distinto; "chilaquil" que, como muchas expresiones del habla coloquial suelen variar su definición aunque tiene el mismo origen.

FRAILE



El término FRAILE del latín frater, 'hermano' es el nombre utilizado en la Iglesia católica para referirse a los miembros de las órdenes mendicantes nacidas en el siglo XIII que predican la renuncia a las riquezas materiales y la acción apostólica y evangelizadora.

El significado de hermano implica la existencia de relaciones de fraternidad entre los integrantes de la comunidad. Es común utilizar el término «fray» como prefijo como 'fray Bartolomé de las Casas' en los agustinos, los capuchinos, los carmelitas, los dominicos, los franciscanos, los mercedarios, los servitas y en la Comunità dei Frati Missionari di Cristo Povero.

Un fraile se diferencia de un monje en dos aspectos:
  El ministerio y apostolado de un fraile lo lleva a trabajar por el Reino de Dios fuera del convento o de la ermita, mientras que, tradicionalmente, el monje no sale de su monasterio, donde se dedica a la oración y las labores internas.
  El fraile suele ser cambiado de lugar según la necesidad de los superiores, mientras que el monje se identifica con su monasterio.

lunes, 1 de septiembre de 2014

FRIDA KAHLO



Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón, más conocida como FRIDA KAHLO nació en Coyoacán, el 6 de julio de 1907 Murió en Coyoacán, el 13 de julio de 1954, fue una pintora mexicana. Casada con el célebre muralista mexicano Diego Rivera, su vida estuvo cruzada por el infortunio de una enfermedad infantil y por un grave accidente en su juventud que la mantuvo postrada durante largos periodos, llegando a someterse hasta a 32 operaciones quirúrgicas. Llevó una vida poco convencional, fue bisexual y entre sus amantes se encontraba León Trotski. Su obra pictórica gira temáticamente en torno a su biografía y a su propio sufrimiento. Fue autora de unas 200 obras, principalmente autorretratos, en los que proyectó sus dificultades por sobrevivir. La obra de Kahlo está influenciada por su esposo el reconocido pintor Diego Rivera, con el que compartió su gusto por el arte popular mexicano de raíces indígenas, inspirando a otros pintores mexicanos del periodo post-revolucionario.

En 1939 expuso sus pinturas en Francia acudiendo a una invitación de André Breton, quien intentó convencerla de que eran «surrealistas», aunque Frida decía que esta tendencia no correspondía con su arte ya que ella no pintaba sueños sino su propia vida. Una de las obras de esta exposición Autorretrato- El Marco, que actualmente se encuentra en el Centro Pompidou se convirtió en el primer cuadro de un artista mexicano adquirido por el Museo del Louvre. Hasta entonces, Frida Kahlo había pintado solo privadamente y a ella misma le costó admitir que su obra pudiese tener un interés general. Aunque gozó de la admiración de destacados pintores e intelectuales de su época como Pablo Picasso, Wassily Kandinski, André Bretón o Marcel Duchamp, su obra alcanzó fama y verdadero reconocimiento internacional después de su muerte, a partir de la década de 1970

Frida fue la tercera hija del fotógrafo alemán, de origen judío-húngaro, Guillermo Kahlo y su segunda esposa Matilde Calderón, mexicana de ascendencia española. Sus dos hermanas mayores fueron Matilde y Adriana; después de ellas nació su único hermano que sobrevivió solo unos días. En julio de 1907 nació Frida y solo once meses después, su hermana menor Cristina. Ella fue su constante compañera y la única de las hermanas Kahlo que dejó descendencia. Además, Frida tuvo tres hermanas mayores por parte del padre: Luisa, la mayor, una segunda hermana fallecida en el nacimiento y Margarita, todas hijas del primer matrimonio de su padre, en 1894, con María Cardeña Espino llamada también Cerdeña en algunas fuentes, fallecida en el parto de Margarita en 1898.

En 1904, tres años antes del nacimiento de Frida, la familia se mudó a la localidad de Coyoacán en el centro geográfico del D.F, a la muy conocida Casa Azul del 247 de la calle Londres, convertida actualmente en museo.

De acuerdo al estudio de Gaby Franger y Rainer Huhle, que su padre Guillermo Kahlo tuviera raíces húngaras o judías solo formaba parte de una leyenda, a veces instigada por la propia Frida. Estos autores sostienen que el fotógrafo nació el 26 de octubre de 1871 en Pforzheim, una pequeña ciudad del estado de Baden-Wurtemberg, según demuestran con documentos (certificado de nacimiento), y que tanto sus abuelos — Jakob Wilhelm Kahlo y Henriette Kaufmann — como el resto de sus antepasados pertenecieron a la burguesía local y eran de religión luterana. La investigación logró establecer un árbol genealógico con ascendientes verificados hasta el año 1597.

La versión que recogía Hayden Herrera en su conocida biografía de Frida Kahlo, así como otras anteriores, señalaba en cambio que los abuelos de Frida provenían de Hungría, precisamente de Arad, una región que hoy día pertenece a Rumania y se habrían establecido en Alemania en la ciudad de Baden-Baden también en Baden-Wurtemberg donde habría nacido el padre de Wilhelm en el año 1872.

Tras la muerte de su madre la abuela de Frida en 1878 y debido a las desavenencias con la nueva esposa de su padre, Wilhelm Kahlo se embarcó en Hamburgo y llegó a Veracruz, México en 1890. Como parte de la ruptura con su familia de origen, se cambió el nombre por su equivalente en español: Guillermo.

La vida de Frida estuvo marcada desde muy temprana edad por el sufrimiento físico y las enfermedades que padeció. El primero de estos infortunios consistió en una poliomielitis que contrajo en 1913, dando inicio a una serie de sucesivas enfermedades, lesiones diversas, accidentes y operaciones. Esta primera enfermedad la obligó a permanecer nueve meses en cama y le dejó una secuela permanente: la pierna derecha mucho más delgada que la izquierda. Animada por su padre y como parte de su rehabilitación Frida practicó diversos deportes, algunos poco usuales en la sociedad mexicana de su época para una niña, como fútbol o boxeo.

Sin embargo, la evidente limitación motriz, así como las constantes operaciones quirúrgicas y tratamientos médicos hicieron que Frida se desarrollara de modo diferente y con frecuencia se viera impedida de participar con otros niños. Varios de los cuadros que luego pintara en su vida adulta reflejan la temática de la soledad de su infancia. Un ejemplo que se cita con frecuencia es la obra de 1938 Cuatro habitantes de Ciudad de México, un óleo sobre metal de 32,4 x 47,6 que muestra una pequeña niña sentada sobre una superficie en altura y ataviada con indumentaria de Tehuana. La niña parece abandonada y triste, chupándose el dedo con desolación. Otro cuadro de ese mismo año Niña con máscara de muerte o Ella juega sola que Frida pintó en dos versiones muestra a una pequeña niña de unos cuatro años de edad con una máscara de calavera. Si bien se trata aquí del Día de los Muertos, una celebración que en México tiene un carácter de fiesta popular, también se ha comentado el sentimiento de soledad que a pesar de ello transmite la pequeña de este cuadro, quien se supone que representa a la propia Frida.

Mientras la relación de Frida con su madre estuvo marcada por sentimientos ambivalentes de amor y odio, la relación con su padre siempre fue de mucho cariño y cercanía. Y se hizo aún más estrecha tras la enfermedad de poliomelitis de Frida, siendo principalmente el padre quien la acompañó en sus ejercicios y la guio en los programas de rehabilitación.

No se ha logrado identificar con exactitud la escuela a la que concurrió Frida antes de 1922. Repetidamente se ha señalado, sin embargo, que fue alumna del Colegio Alemán hasta 1921 y que allí habría obtenido su certificado escolar. Sin embargo, las actas del colegio no brindan una prueba de ello, ni tampoco tenía Frida el dominio del idioma alemán correspondiente, tal como ella misma escribió en una carta — en idioma inglés — de 1949 a Hans-Joahim Kahlo, donde intentaba averiguar sobre sus ancestros y familia en Alemania.

En 1922 entró en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, prestigiosa institución educativa de México, que recientemente había comenzado a admitir estudiantes de sexo femenino. Eran solo 35 mujeres entre un total de dos mil alumnos. Entonces aspiraba a estudiar medicina en el futuro. En esta escuela conoció a futuros intelectuales y artistas mexicanos, como Salvador Novo, y formó parte de un grupo de alumnos conocidos como Los Cachuchas, que se llamaban así por las gorras que usaban. A este grupo sólo pertenecían dos mujeres: Carmen Jaime y la propia Frida. Los demás eran todos hombres que en sus vidas de adulto tuvieron éxito intelectual o profesional en la sociedad mexicana: Agustín Lira, Miguel Lira, Alfonso Villa, Manuel González Ramírez, Jesús Ríos y Valles, José Gómez Robleda y quien se convirtiera en su novio, Alejandro Gómez Arias. Los cachuchas eran rebeldes, se autodefinían como un grupo crítico de la autoridad, protestaban contra las injusticias y se movilizaban por las reformas del sistema escolar. Pero además se divertían y gastaban bromas en la escuela con gran entusiasmo. Su actividad y posición política calzaba en algún espacio entre las ideas anarquistas y revolucionarias románticas.

En 1925 tomó clases de dibujo en el taller de grabado de Fernando Fernández Domínguez copiando grabados de Anders Zorn.

El 17 de septiembre de 1925 sufrió un grave accidente cuando el bus en que ella viajaba fue arrollado por un tranvía, quedando aplastado contra un muro y completamente destruido. Regresaba de la escuela a casa, junto a Alejandro Gómez Arias, su novio de entonces. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso púbico. Su pierna derecha se fracturó en once partes, su pie derecho se dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamano la atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Frida comentaba que habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad. La medicina de su tiempo la atormentó con múltiples operaciones quirúrgicas por lo menos 32 a lo largo de su vida, corsés de yeso y de distintos tipos, como asimismo diversos mecanismos de "estiramiento".

Durante su larga convalecencia comenzó a pintar de manera más continuada. En septiembre de 1926 pintó su primer autorretrato al óleo que dedicó a Alejandro Gómez Arias. En este primer autorretrato emprendió una dinámica que continuaría el resto de su existencia: reflejar en sus cuadros los sucesos de su vida y los sentimientos que le producían.

En 1927 su pintura se volvió más compleja. En ese año pintó el Retrato de Miguel N. Lira, un óleo sobre lienzo de 99,2 X 67,5 cm donde muestra a su compañero cachucha en un fondo muy particular y simbólico lleno de objetos y signos que aluden a su nombre. Apenas un año más tarde realizó el retrato de su hermana Cristina con líneas muy puras y tonos muy suaves.

Por esta época, Frida ya había comenzado a frecuentar ambientes políticos, artísticos e intelectuales. A través de Germán de Campo, un dirigente estudiantil muy admirado por Frida, conoció al comunista cubano Julio Antonio Mella quien vivía exiliado en México con su pareja estadounidense, la fotógrafa Tina Modotti, a través de quienes Frida entró en contacto con el pintor Diego Rivera. Frida y Tina entablaron rápidamente amistad y esta última empezó a llevar a Frida a las reuniones políticas de Partido Comunista de México, organización de la que ya formaban parte varios de sus amigos cachuchas y a la que también se incorporó formalmente Frida. Diego Rivera era militante del Partido Comunista desde 1922.

Frida conoció a Diego Rivera a través de Tina Modotti. Anteriormente, en 1922, había tenido ocasión de observarlo, durante la realización de su primer mural en el Anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria. En 1928 había encontrado nuevamente a Diego Rivera en algunas veladas y reuniones a las que asistía con Tina Modotti, pero no había platicado nunca directamente con él. Un día se animó a visitarlo espontáneamente, mientras trabajaba en una serie de murales para el edificio de la Secretaría de Educación Pública, con el objeto de mostrarle sus propios trabajos. Diego quedó impresionado con sus cuadros y la animó a seguir pintando. Desde entonces fue constante invitado a la casa de los Kahlo.

La artista contrajo matrimonio con Diego Rivera el 21 de agosto de 1929. Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio, un divorcio en 1939 y un segundo matrimonio un año después.

Al matrimonio lo llegaron a llamar la unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Por otra parte, Frida, debido a sus lesiones, nunca llegó a tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.

En 1930, Frida estuvo embarazada por primera vez. Sin embargo, debido a la posición anómala del feto y a las secuelas del accidente de 1925 en la pelvis de Frida, el embarazo de tres meses debió ser interrumpido, según decidió el médico, Dr. Jesús Marín. Por aquel entonces, también otros médicos opinaron que probablemente Frida nunca podría tener hijos.

A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres que llegaron a incluir a la propia hermana de la pintora y de las propias infidelidades de Frida la pareja lograba complementarse en muchos aspectos.

Los trajes tradicionales mexicanos, consistentes en largos vestidos de colores y joyería exótica, que vestía Frida fueron una sugerencia de Diego y se convirtieron, junto a su semblante cejijunto, en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, por su parte, fue la mayor crítica de Diego.

El ambiente político de México para los simpatizantes de izquierda se volvió complicado debido al gobierno reaccionario de Plutarco Elías Calles. Los encargos de murales a Diego Rivera iniciados por el ministro de educación José Vasconcelos se paralizaron. Como la fama y reputación de Rivera había crecido en los Estados Unidos, le surgieron encargos en el país vecino, trasladando su residencia allí entre 1931 y 1934 y pasando la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit.

En 1932 le encargaron a Diego Rivera unos murales para un Museo de Detroit. En abril Frida pintó Aparador en una calle de Detroit muy influenciada por Giorgio de Chirico. Se vuelve crítica con la forma de vida estadounidense y lo dejó reflejado en sus pinturas de entonces. En agosto de 1932 contempló un eclipse solar incorporando a sus cuadros el dualismo noche y día convirtiéndose en un elemento iconográfico frecuente y recurrente de su obra.

Encontrándose en esta ciudad Frida sufrió otro aborto. Durante su recuperación pintó su autorretrato Aborto en Detroit, realizado en un estilo más penetrante, inspirado en los pequeños cuadros votivos del arte popular mexicano que recibían el nombre de retablos. Esta pintura era totalmente independiente de lo que hacía su esposo. Rivera, consciente del valor de la obra y de este periodo, dijo: «Frida empezó a trabajar en una serie de obras maestras sin precedentes en la historia del arte, pinturas que exaltaban la cualidad femenina de la verdad, la realidad, la crueldad y la pena. Nunca antes una mujer había puesto semejante atormentada poesía sobre la tela como Frida en esta época de Detroit.

En 1953 en la ciudad de México se organizó la única exposición individual en su país durante la vida de la artista. En una de las críticas se dijo: «es imposible separar la vida y obra de esta persona...sus pinturas son su biografía». La exposición fue en la Galería de Arte Contemporáneo. La salud de Frida estaba muy deteriorada y los médicos le prohibieron concurrir a la misma. No obstante, llegó en una ambulancia, asistiendo a su exposición en una cama de hospital. Los fotógrafos y los periodistas se quedaron impresionados. La cama fue colocada en el centro de la galería y Frida contó chistes, cantó y bebió la tarde entera. La exhibición había sido un rotundo éxito.

Ese mismo año le tuvieron que amputar la pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar el suicidio en un par de ocasiones. Durante ese tiempo, escribía poemas en sus diarios, la mayoría relacionados con el dolor y el sufrimiento.

En febrero de 1954 Frida escribió explícitamente en su diario acerca de sus ideas suicidas. Describiendo como una gran tortura los dolores físicos y psíquicos de los últimos seis meses tras la amputación señaló que aunque continúa pensando en quitarse la vida, lo único que la retiene es Diego Rivera, a quien no desea abandonar porque tiene "la vanidad" de creer que ella le hará falta. El 19 de abril de 1954 ingresó al hospital inglés tras un intento de suicidio y aunque escribió en su diario que ha prometido no recaer, el 6 de mayo, tras un nuevo intento, tienen que hospitalizarla nuevamente. Sin embargo, el ánimo y la valentía la acompañarán hasta el final: Movilizándose en silla de ruedas, el 2 de julio participó, junto a Diego de Rivera y Juan O'Gorman en una manifestación de protesta contra la intervención estadounidense en Guatemala.

Frida Kahlo murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954. No se realizó ninguna autopsia. Sus restos fueron velados en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y se cubrió su féretro con la bandera del Partido Comunista Mexicano, un hecho que la prensa nacional criticó profusamente. Su cuerpo fue incinerado en el Crematorio Civil de Dolores y sus cenizas se conservan en la Casa Azul de Coyoacán, el lugar que también la vio nacer.

Su último cuadro también se exhibe en el Museo Frida Kahlo. Se trata de un óleo sobre masonita que muestra varios cortes de sandías en tonos muy vivos. En uno de estos trozos y junto a su firma se puede leer «VIVA LA VIDA. Coyoacán, 1954, México». Las últimas palabras en su diario fueron: "Espero alegre la salida y espero no volver jamás".